“Escuchad, hijos, las enseñanzas paternas, atended para adquirir inteligencia” (Proverbios 4, 1)
Afirmaba Juan Jacobo Rousseau, “Un buen padre vale por cien maestros”. Sin lugar a dudas, las decisiones más importantes de nuestras vidas, las hemos tomado, por el ejemplo o consejo que alguna vez, los Padres nos dieron, en la niñez, adolescencia, incluso ya en la madurez. Seamos constantes, en esas sinceras palabras de amor, cariño y afecto; que acerquen la amistad de tus hijos, a sus sueños más sentidos, así se enfaden o desesperen. Siempre incúlcales sus principios, valores y reconozca el valor de recuperar su vida interior, bajo la luz de Dios. La siguiente historia de Jorge Pérez Campo, “Su empleo”, lleva consigo ese misterioso mensaje del Padre, cuando te retas a alcanzar tu independencia. Sin embargo, en el espinoso camino, saltan en el corazón, esos reiterados consejos que moldearon los intrépidos momentos y que, hoy te dan el valor, para seguir tu pasión.


























