“Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo” (Sal 119(118), 89)
Noviembre se caracteriza, por recordarnos aquellos bellos momentos que dieron luz a nuestras vidas y que, sembraron en el corazón la esperanza de encontrarnos en la eternidad. Aunque ya partieron, siguen estando ahí alentando nuestros proyectos y sueños. Son esos familiares y amigos que, con sus ejemplos de vida, continúan dándonos pasos de conversión, para direccionar un mundo mejor. Homenajeamos junto a la iglesia el primero de noviembre a todos los santos y seguidamente, el dos de noviembre, honramos a nuestros fieles difuntos.
Estas dos solemnidades, son
motivo para exaltar virtudes de tantos santos conocidos y desconocidos, como de
incrementar la oración por los seres queridos que físicamente ya no nos
acompañan. Todos ellos, miembros de nuestras familias, lugares y comunidades, nos
exhortan a vivir el estilo de vida de Jesús y a encontrar sentido de fe
cristiana en la salvación y amor de Dios.
En este mes conmemoramos
un aniversario más de un santo muy querido por los fieles Sogamoseños, a San
Martín de Tours, Obispo; a quien la iglesia le celebra su festividad el 11 de
noviembre. A este hecho histórico también, se suma la celebración de la
independencia de Cartagena de indias. San Martín nacido en el año 316 en
Hungría, es el patrono de Sogamoso y la catedral lleva con honor su nombre.
Como todos los actos de
San Martín de tours, su designación como guía espiritual de Sogamoso, fue de
inspiración Divina. En los escritos del Dr. Efraín Alberto Coy, miembro del
centro de Historia de Sogamoso, en referencia a la IGLESIA DE SAN MARTIN DE
TOURS, afirma: “Con relación del por qué San Martín de Tours, es el patrono de
Sogamoso, se nos cuenta que, en el año de 1.558, el Rey Felipe II, Soberano de
España, respondiendo a la visita y a los obsequios de los caciques de Suamox y
Monguí regala dos hermosos cuadros, uno de la Virgen y otro de San Martín de
Tours. Habiendo llegado a su destino y abiertos, se observó que las imágenes
se encontraban cambiadas; pues la de Nuestra Señora que era para Sogamoso quedó
en Monguí y el San Martín en Sogamoso. Se efectuó los cambios, pero los
santos volvieron aparecer y permanecer en los primeros lugares de origen,
varios intentos se efectuaron, para lograr que permanecieran en sus lugares a
los que se habían sido destinados, pero todo resulto en vano, y se atribuyó a
milagro y al deseo divino”. Y desde el 16 de julio de 1972, la catedral de
San Martín de Tours de Sogamoso, ostenta esta dignidad.
Durante más de 15 siglos
ha sido recordado nuestro santo por el hecho que le sucedió siendo joven y
estando de militar en Amiens (Francia). Un día de invierno muy frío se encontró
por el camino con un pobre hombre que estaba tiritando de frío y a medio
vestir. Martín, como no llevaba nada más para regalarle, sacó la espada
y dividió en dos partes su manto, y le dio la mitad al pobre. Esa noche
vio en sueños que Jesucristo se le presentaba vestido con el
medio manto que él había regalado al pobre y oyó que le decía: "Martín,
hoy me cubriste con tu manto".
Que todos los santos y seres queridos que ya se encuentran en
la presencia de Dios, sean nuestros intercesores para que, en nuestro espíritu,
florezcan las raíces que, con amor y vocación santa, sembraron en nuestro
corazón y habiten en una sociedad más justa. Como San Martín de Tours, nos
inspire a sentir y a refrescar la vida, siempre de buen genio, alegres y
amables; pero sobre todo a compartir la exquisita bondad con todos los
hermanos. Dios te Bendiga.
José Miguel Ángel Beltrán Gómez.
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