DESPERTAR ÍNTIMO

Poesía de la Vida al Arrullo del Viento

Como la Sabiduría Renueva Tu Espíritu

 “Ayer era inteligente, así que quería cambiar el mundo. Hoy soy sabio, así que me estoy cambiando” (Rumi.)


Cuantos disgustos y sin sabores nos ahorraríamos, si actuáramos en consecuencia al poder soberano, de aquellas personas que, en cada instante de nuestras vidas, se cruzan en los caminos y nos dejan su sabiduría sin darnos cuenta. Esas huellas de las que quisiéramos impregnarnos, para vivir el gozo del que ellos disfrutan, al hacer con amor y pasión, lo que para mí parece ser, un simple ejercicio de placer.


Mantenernos abiertos a los hechos que transforman nuestro entorno, como estar atentos al actuar de Dios, en el logro de nuestros propósitos; encontraríamos la sustancia que revive esos deseos de gritar al mundo, ¡soy libre y sabio!, porque, al darme al otro sirvo a Dios, al hermano y, con ello hago de mi ciudad, el paraíso que imagino y en el que todos construimos paz, al compartir la mesa sin mirar quien está sentada en ella.  

La poetisa, Marisa Alonso Santamaría en el "cuento del maestro Dositeo", nos adentra en el escenario donde la sabiduría se nutre del niño que llevamos dentro. Dositeo, apodado el maestro, era el hombre más culto y sabio del reino; por eso, todas las personas iban por allí a buscar respuesta y él, con sus sabias palabras, hacía reflexionar a todos sobre sus inquietudes.

Un día se presentó un hombre y preguntó: Maestro, ¿luz o sombra? Y Dositeo contestó: La luz es la vida. / La sombra es la muerte. / No hay sombra sin luz. / Ni vida sin suerte.

Dositeo se volvió a enfrascar en su lectura como hacía siempre y el hombre se marchó de allí reflexionando sobre aquellas palabras.

Otro día se presentó un joven y le preguntó: Maestro, ¿hombre o mujer? Ni mujer, ni hombre / Ni débil, ni fuerte. / La mujer da vida / esa es su gran suerte.

Dositeo se volvió a enfrascar en su lectura como hacía siempre y el joven se marchó de allí reflexionando sobre aquellas palabras.

Esa misma tarde una mujer se acercó y le preguntó: —Maestro, ¿cara o cruz? No es mejor la cara / ni peor la cruz, / de la oscuridad / nace la luz

Dositeo se volvió a enfrascar en su lectura como hacía siempre y la mujer se marchó de allí reflexionando sus palabras.

Una mañana de cielo azul llegó un niño y le preguntó: —¿Vienes conmigo a jugar al balón? Dositeo al escuchar la infantil vocecilla miró al niño y no lo pensó. Lo dejó todo y con el niño jugó y, sobre todo, aprendió. Los niños dan grandes lecciones.

En otro momento, y en el programa la comunidad tiene la palabra, tuvimos la oportunidad de dialogar, con una gentil dama que con orgullo representa al respetado cuerpo de Bomberos voluntarios de Sogamoso; institución profesional altamente preparada para actuar en situaciones de peligro inminente para el ser humano, como la de tratar la extinción de incendios y protección de la comunidad por emergencias provocadas por la naturaleza. A la pregunta: ¿que la llevo a formar parte de este equipo de voluntarios?, manifestó: buscaba una oportunidad de trabajo; sin embargo, mi comandante me abrió la puerta al decirme, con gusto, pero primero tienes que ser bombero.

En estos dos pasajes de vida, la sabiduría nos induce a aprender algo del sabio que esta frente a mí. La sabiduría está en las sencillas cosas y renuevan tu espíritu. Que tus emociones y frustraciones no oscurezcan al sabio que anida en ti, sino que sea luz que te acerca al conocimiento y sabiduría de Dios. Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

RecreaEspíritu…        

21noviembre/2021. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm
Imagen de Erich Röthlisberger en Pixabay

Entradas Populares