“Vivamos en fidelidad al amor de Dios” (Minutos de Amor
Con entusiasmo y alegría,
la Iglesia celebra la solemnidad de san José, patrono de la Iglesia universal,
de la vida interior, de la muerte y santo del silencio. Fundamentalmente se
destaca por su lealtad, el trabajo de sus manos, la sencillez, la humildad y
por hacer lo que tiene que hacer en el momento justo. Es el Santo más cercano a
nosotros, lleva el sello de cumplir sin ruidos, ni discursos, palabras,
demagogias; la voluntad de Dios en la misión encomendada, de ser el padre de
Jesús. Responde con el lenguaje de las obras y de los hechos. Como carpintero y
después de Jesús es el modelo incomparable de santificación del trabajo
personal y de todo trabajador. Veo en él, reflejado el sudor de quienes, con
esfuerzo y pasión, hacen productiva a nuestra nación. Al empresario, al
campesino, al líder comunal y social, que lo dejan todo, por conquistar la
dignidad que, en ocasiones es vulnerada, por tendenciosas propuestas que
dilapidan el erario público y con ello los derechos fundamentales del ser humano.
En este panorama aleccionador
observemos la imperiosa necesidad de apropiar las virtudes de san José, como
una oportunidad para rescatar de los alienantes medios, el fulgor floreciente
de los entregados corazones que nutren cada mañana el trabajo libre y
espontaneo, de una sociedad pujante, cultural y emprendedora. Sus virtudes
endulcen nuestro oído:
1.- El silencio como instrumento para escuchar la
voz de Dios. El ruido nos impide escuchar y percibir el paso de Dios en nuestras
vidas, en las calles, en el hogar, en la empresa y sobre todo en la realidad
social. Nos impide sentir el soplo del Espíritu que habita en cada persona
deseosa de vivir según él querer de Dios. El Papa Benedicto XVI, nos desafía,
expresando: “dejémonos invadir por el silencio de san José. Hagamos del
silencio, el testimonio cristiano, para que nuestras acciones y pensamientos,
sean coherentes con lo que expresan nuestros labios. Vive el silencio como
escucha en tu misión y proyecto de vida.
2.- Fortalece la Apertura Interior para el servir
cristiano: El ser humano evita el sacrificio, el compromiso, el esfuerzo y el
dolor, negando, en muchas circunstancias, la presencia y acción de Dios en la
realidad. Se deja seducir por la satisfacción inmediata, el poder, el tener y
el hedonismo, aun del costo que acarrea recuperar la libertad subyugada, por un
ilusionismo débil y de pecado. La apertura interior que San José manifestó,
acogió la voluntad de Dios y le llevó a poner al servicio cristiano sus dones y
talentos con la sabiduría que el Espíritu da, para alcanzar la misión que Dios
ha destinado, en la conquista de la felicidad y construir con libertad el reino
de Dios. Abraza tu apertura interior como medio restaurador de la alianza con Dios
y tu comunidad. Y
3.- La Constancia aviva nuestra fe y alcanza metas: La velocidad vertiginosa
de los cambios sociales, climáticos, tecnológicos y económicos, nos obligan a
dejar de lado nuestros propósitos de comienzo de año, en torno a nuestra vida
espiritual y de crecimiento personal, frustrada por lo provisional e inmediato,
perdiendo el horizonte y la conciencia, dando rienda suelta a los caprichos y
deseos sin tener verdaderos juicios de valor ni compromiso real con las
decisiones tomadas. Dice un adagio popular “la constancia vence, lo que la
dicha no alcanza”, es decir, es más provechoso y productivo la acción, que
realizas con constancia, amor y pasión, que aquello que buscas de manera fácil,
sin esfuerzo, como “caído del cielo”; tiene valor si tus logros son paso a paso
y conscientemente del sacrificio que te llevo a alcanzarlo. Haz de la
constancia un habito y te dará la sabiduría para servir con amor.
Que las virtudes de San
José iluminen nuestras vidas y nos ayuden a actuar con conciencia para renovar
cada proceso de conversión y descubramos verdaderamente a Cristo. Dios te
Bendiga.
José Miguel Ángel Beltrán
Gómez.
RecreaEspíritu…
20/marzo/2022. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.