“Por tanto, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados” (Hechos de los Apóstoles 3, 19)
En los maravillosos caminos de Dios, nos encontramos con fabulosas experiencias, que nos acercan a su fraternal amor. Tuve la fortuna de acompañar la misión de evangelización al sector barrio “El Cortés”, dónde las puertas abren, al calor de un “¡buen día!”, “¡la paz del Señor está en esta casa!”. Con este saludo y como misioneros de la Parroquia “Divino Redentor”, dejamos la “Buena Noticia”: “Dios te ama, como Padre amoroso de manera personal e incondicional”. Dimos la apertura, al encuentro con Jesús para cada uno de quienes ansían acercar su corazón, al amor de Dios y a coadyuvar los senderos del valeroso hermano.
De esta manera y en los
hogares seleccionados como “Casa de Reunión” para dar el anuncio evangelizador,
durante la semana de misión; el jueves cuatro (04) de agosto, sobre las 7 de la
noche, en un acogedor ambiente de fraternal atención, como proclamador y con la
conducción del Espíritu Santo, compartimos el anuncio evangelizador:
“Conviértete y vuelve a Dios”. Dar pasos de conversión, es una batalla diaria,
donde todo tu ser, se debe disponer a afrontar los cambios que, desde tu
corazón, requiere para sanar, liberar, dar sentido y dignidad a tu vida, desde
un verdadero encuentro con Jesús.
La conversión tiene
exigencias y requiere poco a poco, abandonar todo aquello que me separa de Jesús:
(el pecado, el resentimiento y obras del mal). Como nos señala la palabra de
Dios, en (Isaías 1, 16-18) “lavaos, purificaos, alejad vuestras malas acciones
de mis ojos; dejad de hacer el mal. Aprended a hacer el bien, buscar lo que es
justo, socorred al oprimido…”. Convertirse es despojarse de esas capas que te
atan al mal genio, al egoísmo, a la ambición, al poder, y al desconocer la voz
del otro. Abrirse al hombre nuevo, es centrarse en la figura de Jesús, como tu
maestro y único amor, para volar con libertad.
“LA HISTORIA DEL ÁGUILA”, sacude nuestras fibras para comprender la
necesaria acción de permanente conversión.
El águila es el ave que
posee mayor longevidad de su especie. Llega a vivir hasta setenta años. Pero
para llegar a esa edad, a los cuarenta años tiene que tomar una seria y difícil
decisión.
A los cuarenta años, ella
está con sus uñas largas y flexibles, no consigue agarrar más a sus presas de
las cuales se alimenta. Su pico largo y puntiagudo se curva, apuntando hacia el
pecho. Sus alas están envejecidas y pesadas, en función del grosor de las plumas,
y volar se le hace muy difícil. Entonces, el águila sólo tiene dos
alternativas: morir o enfrentarse a un doloroso proceso de renovación que dura
ciento cincuenta días.
Ese proceso consiste en
volar a lo alto de una montaña y recogerse en un nido próximo a un acantilado
donde no necesite volar. Entonces, después de encontrar ese lugar, el águila
empieza a golpear su pico contra una pared hasta conseguir arrancárselo. Luego,
debe esperar el crecimiento de uno nuevo con el que desprenderá una a una sus uñas.
Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, comenzará a desplumar sus plumas
viejas. Sólo cinco meses después sale en un hermoso vuelo de renovación para
vivir durante treinta años más.
En nuestra vida, muchas
veces, tenemos que recogernos durante un tiempo y comenzar un proceso de
renovación, de conversión, para continuar en vuelos de victoria. Como el águila
debo reconocerme como pecador y en un proceso de arrepentimiento, reconciliarme
con Dios y cambiar de actitud. Tenemos
que desprendernos de recuerdos, costumbres, viejos hábitos y malos actos, que
nos causan dolor. Santos como: San Agustín, San Francisco de Asís, Madre Teresa,
Santa Laura y miles más, son ejemplos a seguir, sobre todo, en aquellos momentos
de crisis personal. Solamente libres del peso del pasado y del pecado, podemos
aprovechar el valioso resultado, que la conversión siempre nos trae y te acerca
a Dios.
Dios te Bendiga.
José Miguel Ángel Beltrán
Gómez.
RecreaEspíritu…
07/agosto/2022. La
comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.
Imagen de Stefan Keller
en Pixabay