“El necio da rienda suelta a su ira, pero el sabio sabe dominarla”. (Proverbios 29,11)
La sabiduría de la
palabra de Dios, nos guía en cada paso de nuestras vidas y, es luz para
fortalecer la fe, el amor y los caminos de conversión. En Proverbios 18,2, nos
advierte: “Al necio no le complace el discernimiento; tan solo hace alarde de
su propia opinión”. Cuantas veces, se nos va el tiempo en mantener relaciones
que, al contrario de construir convivencia, y duradera armonía comunitaria;
destruyen valores, principios y objetivos misionales, solo, por querer imponer
su pensamiento, ideología, razón o el interés personal. Están interesados en
hacerse sentir, sin conocer, lo maravilloso que hay en la otra persona, o el
interior de la organización, que cuestionan. Antes de juzgar, mírate, talvez
adoleces de aquello, por lo que señalas y así la vida se te va, sin dejar
huella.
La siguiente historia
publicada en la web de “Nodocios”, La Fábula del Tigre: No discutas con burros,
nos invita a actuar con inteligencia y sabiduría, para no dejarnos invadir por
discusiones sin sentido cuando sabemos de sobra que sus intenciones obedecen, a
un desesperado querer ser, lo que realmente no alcanzaran a ser.
El burro le dijo al
tigre: – El pasto es azul. El tigre respondió: – No, el pasto es verde.
La discusión se calentó,
y los dos decidieron someterlo a un arbitraje, y para ello concurrieron ante el
león, el Rey de la Selva. Ya antes de llegar al claro del bosque, donde el león
estaba sentado en su trono, el burro empezó a gritar: – Su Alteza, ¿es cierto
que el pasto es azul?
El león respondió: –
Cierto, el pasto es azul.
El burro se apresuró y
continuó: – El tigre no está de acuerdo conmigo y me contradice y molesta, por
favor, castígalo. El rey entonces declaró: – El tigre será castigado con 5 años
de silencio.
El burro saltó
alegremente y siguió su camino, contento y repitiendo: – El pasto es azul…
El tigre aceptó su
castigo, pero antes le preguntó al león: – Su Majestad, ¿por qué me ha
castigado?, después de todo, el pasto es verde. El león respondió: – De hecho,
el pasto es verde. El tigre preguntó: – Entonces, ¿por qué me castigas? El león
respondió:
– Eso no tiene nada que
ver con la pregunta de si el pasto es azul o verde. El castigo se debe a que no
es posible que una criatura valiente e inteligente como tú pierda tiempo
discutiendo con un burro, y encima venga a molestarme a mí con esa pregunta.
Esta fábula te deja una
gran lección, para la vida practica y consentir tu tranquilidad. La peor
pérdida de tiempo es discutir con el necio y fanático al que no le importa la
verdad o la realidad, sino sólo la victoria de sus creencias e ilusiones. Jamás
pierdas tiempo en discusiones que no tienen sentido… Hay personas que por
muchas evidencias y pruebas que les presentemos, no están en la capacidad de
comprender, y otras están cegadas por el ego, el odio y el resentimiento, y lo
único que desean es tener la razón, aunque no la tengan. No discutas con burros
porque cuando la ignorancia grita, la inteligencia calla. Tu paz y tranquilidad
valen más. Ora, perdona en tu corazón y entrega a esa persona las mayores
Bendiciones que desearías para ti. Discutir con Burros Te Quitan la Paz. Dios te Bendiga.
José Miguel Ángel Beltrán
Gómez.
RecreaEspíritu…
25/septiembre/2022. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.
Imagen de Mariana Anatoneag en Pixabay