DESPERTAR ÍNTIMO

Poesía de la Vida al Arrullo del Viento

Cumplir Tu Misión Abre Tiempos de Vida

“Una vida con sentido te permite ver con claridad y alegría”


Al finalizar y comenzar cada año, sentimos la curiosidad de evaluar las metas propuestas, y el interés de fijar unas nuevas, como medio de reflexión en aquellas acciones en que, nuestros talentos hicieron bien a los demás y provecho de conversión de vida. Quizá ya te encuentres en esta bonita tarea, tan provechosa para dar sentido a tu proyecto de vida y direccionar los caminos, en esos aspectos que aún nos ahogan. Es vital reconocer todos los actos que dieron tiempos de vida y contribuyeron al crecimiento espiritual, personal y nutrieron los corazones de otros. Que dieron un salto consciente de amor, ternura y agradecimiento por el deber cumplido y gritar como Jesucristo en la cruz, antes de morir; “Todo está cumplido” (Jn 19, 30). Cumplir tu misión abre tiempos de vida.   

Cada día es una oportunidad para sembrar y recoger buena cosecha, si en verdad aramos sin ambición. La siguiente historia ¿Cuánto has vivido? De Antonio Pérez Esclarín, nos recuerda, el trascendental momento en el tiempo, cuando estrechamos la misión, con la mano del caído en la vía y, la felicidad que sentimos al valorar lo que hacemos con excelencia.  

Había decidido llegar a la ciudad de Kammir, y tras un largo y penoso viaje por medanales y desiertos, la ciudad se ofrecía ante sus ojos como una promesa cumplida. Antes de entrar en ella, quiso descansar un rato y se acercó a un cuadrado de verdor y de arboledas que se estremecían bajo el canto de unos pájaros. La puerta de bronce estaba abierta y decidió ingresar. Sobre la grama, debajo de los árboles, resplandecían unas piedras blancas, lustrosas y muy bien cuidadas. Detuvo sus ojos en una de ellas y leyó: “Aquí yace Abdul Taregg. Vivió ocho años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”.

Comprendió que esa piedra era un lapida, como posiblemente lo eran las otras.  Se acercó a las siguientes y fue leyendo: “Aquí yace Yamir Kalib. Vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”; “Aquí yace Tamara Arafat. Vivió 2 años, 3 meses, 5 días”. Cada piedra era una lápida con inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.

No había dudas: ese lugar tan hermoso y tan bien cuidado era un cementerio. Lo sorprendente era que parecía un cementerio de niños. ¿Qué extraña peste o fatalidad había castigado a la ciudad de Kammir que había arrebatado a sus niños a tan corta edad? ¿Y dónde estarían enterrados los adultos?

Las dudas lo ahogaban. Tenía que descifrar ese misterio de un cementerio sólo de niños. Vio que más allá estaba un anciano limpiando una tumba. Se acercó y, prácticamente sin saludarlo, le lanzó la pregunta que lo asfixiaba. ¿Qué extraña maldición pesa sobre esta ciudad que les ha obligado a construir un cementerio de niños? El anciano le sonrió desde sus ojos bondadosos y le dijo muy calmadamente:

No existe ninguna maldición, ni es este un cementerio de niños. Déjeme explicarle: aquí tenemos la costumbre de que, cuando un joven cumple quince años y ya es responsable por sus actos, los padres le entregan una libreta como esta que llevo colgado al cuello. A partir de ese momento, cada vez que uno hace una obra buena, algo que trae un beneficio a los demás, vive algún acontecimiento intensamente, o es realmente feliz, abre la libreta y anota en ella, a la izquierda, la obra buena, la experiencia vivida intensamente, el rato de verdadera felicidad. A la derecha, apunta el tiempo que duró. Cuando alguien muere, abrimos la libreta y sumamos el tiempo anotado para escribirlo sobre la tumba porque es, amigo extranjero, el único y verdadero tiempo vivido.

El hábito de escribir las metas y hechos relevantes son valiosos, para considerar tu fructífera vida y las huellas que otros seguirán. Vive con intensidad cada instante de vida y haz con amor cada tarea, que engrandezca la misión que Dios te encomendó. Vuela como los pájaros sin la preocupación de que vendrá mañana; pero con la satisfacción de resolver con prontitud, el programa de hoy sin mirar atrás.  Como Carlos Acutis, mantén vivo en tu ser, el propósito de vida “Estar siempre unido a Jesús, ese es mi proyecto de vida” y, contemos el evangelio con nuestra vida, para que cada uno de nosotros pueda ser un faro que ilumine el camino de los demás. Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

RecreaEspíritu…

13/diciembre/2020. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.

 CCO. Marion Wellmann (2018). Sol Pixabay. https://pixabay.com/es/photos/sol-salida-del-sol-naturaleza-3130638/ 


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