“Los que perseveren hasta el fin se salvarán” (Mt 10, 22)
Dice un viejo refrán: “el
que anda entre la miel, algo se le pega”. Por lo general, se refiere a la
facilidad con que, caemos en la tentación de obrar el mal; pero, también aplica
para quienes, seguimos los buenos ejemplos y nos impregnamos de esas buenas
energías, que nos llevan a obrar el bien, y con ello, dejar una huella de
salvación. De ahí la necesidad de rodearte de personas y ambientes que, enriquezcan
tu espíritu y ayuden a liberarte con un inspirador consejo. Es vital tu urgente
actuar, en el cambio de actitud, para enfrentar la situación que te abruma y
encoge en desolada frustración. Ora y agradece en cada instante de tu vida, por
todo lo que Dios pone en tu camino. Veraz como las flores recuperan su color y
por tus mejillas correrán lágrimas de feliz amor.