“Si nos amamos unos a otros, Dios mora en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a la perfección” (1 Jn 4, 12)
Quizá poco conozcamos de la vida y obra de San José, pero ha sido guía en las buenas acciones relacionadas con el trabajo, la familia y patrono de la iglesia y los carpinteros. El papa Francisco en su carta apostólica “Con corazón de Padre” nos abre la puerta a sus valiosas virtudes y orienta desde las escrituras el compromiso asumido en el papel de Padre de Jesús: “Los dos evangelistas que evidenciaron su figura, Mateo y Lucas, refieren poco, pero lo suficiente para entender qué tipo de padre fuese y la misión que la Providencia le confió́. Sabemos que fue un humilde carpintero (cf. Mt 13,55), desposado con María (cf. Mt 1,18; Lc 1,27); un «hombre justo» (Mt 1,19), siempre dispuesto a hacer la voluntad de Dios manifestada en su ley (cf. Lc 2,22.27.39) y a través de los cuatro sueños que tuvo (cf. Mt 1,20; 2,13.19.22). Después de un largo y duro viaje de Nazaret a Belén, vio nacer al Mesías en un pesebre, porque en otro sitio «no había lugar para ellos» (Lc 2,7). Fue testigo de la adoración de los pastores (cf. Lc 2,8-20) y de los Magos (cf. Mt 2,1-12), que representaban respectivamente el pueblo de Israel y los pueblos paganos. Así San José es esa figura humilde, pura y sencilla a imitar.
La crisis generada por el
Covid-19 ha puesto de relieve, de hecho, “que nuestras vidas están tejidas y
sostenidas por personas comunes —corrientemente olvidadas— que no aparecen en
portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show,
pero, sin lugar a dudas, están escribiendo hoy los acontecimientos decisivos de
nuestra historia: médicos, enfermeros y enfermeras, encargados de reponer los
productos en los supermercados, limpiadoras, cuidadoras, transportistas,
fuerzas de seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas y tantos pero tantos
otros que comprendieron que nadie se salva solo. Es decir, personas como San
José, "el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria,
discreta y escondida", aunque el suyo fue "un protagonismo sin igual
en la historia de la salvación". (Papa Francisco)
En la anterior reflexión
compartimos de las siete virtudes la: 1, padre amado y 2, Padre
en la ternura, que el Papa Francisco nos provoca en su Carta Apostólica, hoy
les participo los Epígrafe: 4, Padre en la acogida y 5, Padre de
la valentía creativa:
4.- Padre en la acogida: San José nos enseña a
estar abiertos a la vida y a asumir con serenidad sus contrariedades. Cunado
María quedo embarazada por obra y gracia del Espíritu Santo. José opto por la
calma y el silencio interior para comprender que ocurría; esto le permitió abrirse
a la revelación y acoger a María y al Niño como a su familia, sin reparo
alguno. El Papa lo explica de esta manera: “José acogió a María sin poner
condiciones previas. Confió en las palabras del ángel. “la nobleza de su
corazón le hace supeditar a la caridad lo aprendido por ley, y hoy, en este
mundo donde la violencia psicológica, verbal y física sobre la mujer es
patente, José se presenta como figura de varón respetuoso, delicado a que, aun
no teniendo toda la información, se decide por la fama, dignidad y vida de
María. Y, en su duda de cómo hacer lo mejor, Dios lo ayudó a optar iluminando
su juicio”. Entonces, lejos de nosotros el pensar que creer significa encontrar
soluciones fáciles que consuelan. La fe que Cristo nos enseño es, en cambio, la
que vemos en san José, que no buscó atajos, sino que afrontó “con los ojos
abiertos” lo que le acontecía, asumiendo la responsabilidad en primera persona”
5.- Padre de la valentía creativa: Para cumplir con su gran
misión, José tuvo que hacer gala de una valentía creativa, para proteger a su
familia de los peligros que corría, a causa de la ambición de Herodes y de las
penurias que sufrió al llegar a Egipto buscando protección. El amor siempre nos
lleva a buscar maneras diferentes y efectivas para proteger y fortalecer, y san
José no fue la excepción. Dice el papa Francisco: “Dios siempre encuentra un
camino para cumplir su plan de salvación. Incluso nuestra vida parece a veces
que está en manos de fuerzas superiores, pero el Evangelio nos dice que Dios siempre
logra salvar lo que es importante, con la condición de que tengamos la misma
valentía creativa del carpintero de Nazaret, que sabía transformar un problema
en una oportunidad, anteponiendo siempre la confianza en la providencia”. Dios
te Bendiga.
José Miguel Ángel Beltrán Gómez.
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06/junio/2021. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.