DESPERTAR ÍNTIMO

Poesía de la Vida al Arrullo del Viento

Como Conectar con tu Padre y Seres Queridos

“Jesús restaura y da vida eterna, síguelo


En un mundo lleno de tensión y virtualmente comunicado, es paradójico que, estemos lejos del sentir paterno y encuentro personal con los seres queridos. Nos movemos por egoístas intereses particulares que, nos apartan de los verdaderos sentimientos solidarios de conexión real, con aquellos a quienes consideramos son nuestra familia y forman parte del proyecto de vida. La siguiente historia que a mi red social llegó, nos motiva a conectar con Padre y familia en común.

Un monje estaba siendo entrevistado por un periodista de Nueva York. El periodista comenzó la entrevista con el Monje según lo planeado:

Señor, en su última conferencia nos contó sobre el tema "Contacto y Conexión"... Es realmente confuso. ¿Puede explicarlo?"

El monje sonrió y aparentemente se desvió de la pregunta que le hizo el periodista y contestó: ¿Eres de Nueva York? Sí... ¿Quién está en tu casa ahora?

El periodista sintió que el monje estaba tratando de evitar responder a su pregunta, ya que era una pregunta muy personal e injustificada.

Sin embargo, el periodista dijo: Mi madre falleció; mi padre está allí; tengo tres hermanos y una hermana. Todos están casados

El Monje, con una sonrisa en su rostro, volvió a preguntar: ¿Hablas con tu padre?

El periodista parecía visiblemente molesto...

¿Cuándo hablaste con él por última vez?

El periodista, reprimiendo su molestia, dijo: Puede ser que hace un mes.

Ustedes como hermanos, ¿se frecuentan a menudo? ¿Cuándo se reunieron por última vez como una familia?

En este punto, el sudor apareció en la frente del periodista.

Parecía que el monje estaba entrevistando al periodista.

Con un suspiro, el periodista dijo: Nos reunimos por última vez en Navidad hace dos años. ¿Cuántos días estuvieron todos juntos?

El periodista (secándose el sudor de la frente) dijo: Tres días...

Y... ¿Cuánto tiempo pasaste con tu padre, sentado a su lado?

El periodista parecía perplejo y avergonzado y comenzó a garabatear algo en un papel...

¿Desayunaron, almorzaron o cenaron juntos? ¿Le preguntaron cómo estaba? ¿Le preguntaron cómo pasa sus días después de la muerte de su madre?

Las lágrimas comenzaron a fluir de los ojos del periodista. El monje sostuvo la mano del periodista y le dijo:

No se avergüence, moleste o entristezca. Siento haberlo lastimado sin saberlo, pero ésta es básicamente la respuesta a su pregunta sobre "Contacto y Conexión".

Tienes “Contacto” con tu padre, pero no tienes “Conexión” con él.

No estás “conectado” con él.

La “conexión” es entre corazón y corazón, sentados juntos, compartiendo comidas y cuidándose, tocándose, dándose la mano, viéndose a los ojos, pasando un tiempo juntos...

Usted junto con sus hermanos y hermana tienen “Contacto” pero no “Conexión” entre ustedes.

El periodista se secó los ojos y dijo: Gracias por enseñarme una excelente e inolvidable lección.

Esta es la realidad de hoy: Ya sea en casa o en la sociedad, todos tenemos muchos “contactos”, pero no hay “conexión”.

Todos estamos ocupados en nuestro propio mundo...

No mantengamos sólo "Contactos", sino que permanezcamos "Conectados".

Sigue el ejemplo de Jesús, no solo comparte la palabra de Dios, sino que la hace vida en aquel que conecta con Él. Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

RecreaEspíritu…      

27/junio/2021. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.

Imagen de cocoparisienne en Pixabay  

Virtudes de San José para Renovar el Compromiso de Padres, parte 3

“Jesús no vino a conquistar a los hombres como los poderosos de este mundo, sino que vino a ofrecer amor con mansedumbre y humildad(Papa Francisco)


Adentrarnos en la paternidad de San José, es acoger a Dios Padre, como el centro de nuestras decisiones al interior de la familia y en la firme dirección y responsabilidad de padres. El mundo requiere seguir ejemplos de líderes, con valores y principios auténticos que afiancen: la sencillez, la humildad, el respeto, la obediencia, la oración y el compromiso de ser puentes en los momentos de crisis y desolación. En este sentido San José es ese camino a seguir y el papa Francisco nos mueve a imitar las virtudes del patrono universal de la iglesia e implorar su intercesión, como también su resolución.       

En las dos anteriores reflexiones, compartimos de las siete virtudes que el Papa Francisco nos propone en su Carta Apostólica sobre San José "Con Corazón de Padre": las virtudes 1. padre amado, 2. Padre en la ternura, 4. Padre en la acogida y 5. Padre de la valentía creativa. Hoy les participo los Epígrafe: 3. Padre en la obediencia; 6. Padre trabajador y 7. Padre en la sombra:

3. Padre en la obediencia: José, en su papel de cabeza de familia, enseñó a Jesús a ser sumiso a sus padres, según el mandamiento de Dios (cf. Ex 20,12). En la vida oculta de Nazaret, bajo la guía de José, Jesús aprendió́ a hacer la voluntad del Padre. Dicha voluntad se transformó́ en su alimento diario (cf. Jn 4,34). Incluso en el momento más difícil de su vida, que fue en Getsemaní, prefirió́ hacer la voluntad del Padre y no la suya propia [16] y se hizo «obediente hasta la muerte [...] de cruz» (Flp 2,8). Por ello, el autor de la Carta a los Hebreos concluye que Jesús «aprendió́ sufriendo a obedecer» (5,8). Practica la obediencia y escucharás el amor del Padre.

6. Padre trabajador: San José era un carpintero que trabajaba honestamente para asegurar el sustento de su familia. De él, Jesús aprendió́ el valor, la dignidad y la alegría de lo que significa comer el pan que es fruto del propio trabajo. El trabajo se convierte en ocasión de realización no sólo para uno mismo, sino sobre todo para ese núcleo original de la sociedad que es la familia. Una familia que carece de trabajo está más expuesta a dificultades, tensiones, fracturas e incluso a la desesperada y desesperante tentación de la disolución. ¿Cómo podríamos hablar de dignidad humana sin comprometernos para que todos y cada uno tengan la posibilidad de un sustento digno? Imploremos a san José obrero para que encontremos caminos que nos lleven a decir: ¡Ningún joven, ninguna persona, ninguna familia sin trabajo! Haz de tu trabajo la riqueza del amor.

7. Padre en la sombra: Con la imagen evocadora de la sombra define la figura de José, que para Jesús es la sombra del Padre celestial en la tierra: lo auxilia, lo protege, no se aparta jamás de su lado para seguir sus pasos. Nadie nace padre, sino que se hace. Y no se hace sólo por traer un hijo al mundo, sino por hacerse cargo de él responsablemente. Todas las veces que alguien asume la responsabilidad de la vida de otro, en cierto sentido ejercita la paternidad respecto a él. Ser padre significa introducir al niño en la experiencia de la vida, en la realidad. No para retenerlo, no para encarcelarlo, no para poseerlo, sino para hacerlo capaz de elegir, de ser libre, de salir.

El mundo necesita padres, rechaza a los amos, es decir: rechaza a los que quieren usar la posesión del otro para llenar su propio vacío; rehúsa a los que confunden autoridad con autoritarismo, servicio con servilismo, confrontación con opresión, caridad con asistencialismo, fuerza con destrucción. Toda vocación verdadera nace del don de sí mismo, que es la maduración del simple sacrificio. Siempre que nos encontremos en la condición de ejercer la paternidad, debemos recordar que nunca es un ejercicio de posesión, sino un “signo” que nos evoca una paternidad superior. En cierto sentido, todos nos encontramos en la condición de José: sombra del único Padre celestial, que «hace salir el sol sobre malos y buenos y manda la lluvia sobre justos e injustos» (Mt 5,45); y sombra que sigue al Hijo.

Acoge las 7 virtudes de San José en tu corazón, así comprenderás la voluntad de Dios, en el ejercicio amoroso de ser padres. 

Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

RecreaEspíritu…      

13/junio/2021. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.

 

Virtudes de San José para Renovar el Compromiso de Padres, parte 2

“Si nos amamos unos a otros, Dios mora en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a la perfección(1 Jn 4, 12)


Quizá poco conozcamos de la vida y obra de San José, pero ha sido guía en las buenas acciones relacionadas con el trabajo, la familia y patrono de la iglesia y los carpinteros. El papa Francisco en su carta apostólica “Con corazón de Padre” nos abre la puerta a sus valiosas virtudes y orienta desde las escrituras el compromiso asumido en el papel de Padre de Jesús: Los dos evangelistas que evidenciaron su figura, Mateo y Lucas, refieren poco, pero lo suficiente para entender qué tipo de padre fuese y la misión que la Providencia le confió́. Sabemos que fue un humilde carpintero (cf. Mt 13,55), desposado con María (cf. Mt 1,18; Lc 1,27); un «hombre justo» (Mt 1,19), siempre dispuesto a hacer la voluntad de Dios manifestada en su ley (cf. Lc 2,22.27.39) y a través de los cuatro sueños que tuvo (cf. Mt 1,20; 2,13.19.22). Después de un largo y duro viaje de Nazaret a Belén, vio nacer al Mesías en un pesebre, porque en otro sitio «no había lugar para ellos» (Lc 2,7). Fue testigo de la adoración de los pastores (cf. Lc 2,8-20) y de los Magos (cf. Mt 2,1-12), que representaban respectivamente el pueblo de Israel y los pueblos paganos. Así San José es esa figura humilde, pura y sencilla a imitar.  

La crisis generada por el Covid-19 ha puesto de relieve, de hecho, “que nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes —corrientemente olvidadas— que no aparecen en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show, pero, sin lugar a dudas, están escribiendo hoy los acontecimientos decisivos de nuestra historia: médicos, enfermeros y enfermeras, encargados de reponer los productos en los supermercados, limpiadoras, cuidadoras, transportistas, fuerzas de seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas y tantos pero tantos otros que comprendieron que nadie se salva solo. Es decir, personas como San José, "el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria, discreta y escondida", aunque el suyo fue "un protagonismo sin igual en la historia de la salvación". (Papa Francisco)    

En la anterior reflexión compartimos de las siete virtudes la: 1, padre amado y 2, Padre en la ternura, que el Papa Francisco nos provoca en su Carta Apostólica, hoy les participo los Epígrafe: 4, Padre en la acogida y 5, Padre de la valentía creativa:

4.- Padre en la acogida: San José nos enseña a estar abiertos a la vida y a asumir con serenidad sus contrariedades. Cunado María quedo embarazada por obra y gracia del Espíritu Santo. José opto por la calma y el silencio interior para comprender que ocurría; esto le permitió abrirse a la revelación y acoger a María y al Niño como a su familia, sin reparo alguno. El Papa lo explica de esta manera: “José acogió a María sin poner condiciones previas. Confió en las palabras del ángel. “la nobleza de su corazón le hace supeditar a la caridad lo aprendido por ley, y hoy, en este mundo donde la violencia psicológica, verbal y física sobre la mujer es patente, José se presenta como figura de varón respetuoso, delicado a que, aun no teniendo toda la información, se decide por la fama, dignidad y vida de María. Y, en su duda de cómo hacer lo mejor, Dios lo ayudó a optar iluminando su juicio”. Entonces, lejos de nosotros el pensar que creer significa encontrar soluciones fáciles que consuelan. La fe que Cristo nos enseño es, en cambio, la que vemos en san José, que no buscó atajos, sino que afrontó “con los ojos abiertos” lo que le acontecía, asumiendo la responsabilidad en primera persona”     

5.- Padre de la valentía creativa: Para cumplir con su gran misión, José tuvo que hacer gala de una valentía creativa, para proteger a su familia de los peligros que corría, a causa de la ambición de Herodes y de las penurias que sufrió al llegar a Egipto buscando protección. El amor siempre nos lleva a buscar maneras diferentes y efectivas para proteger y fortalecer, y san José no fue la excepción. Dice el papa Francisco: “Dios siempre encuentra un camino para cumplir su plan de salvación. Incluso nuestra vida parece a veces que está en manos de fuerzas superiores, pero el Evangelio nos dice que Dios siempre logra salvar lo que es importante, con la condición de que tengamos la misma valentía creativa del carpintero de Nazaret, que sabía transformar un problema en una oportunidad, anteponiendo siempre la confianza en la providencia”. Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

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06/junio/2021. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm. 

Virtudes de San José para Renovar el Compromiso de Padres

 “Los ojos del Señor están puestos en quien le teme

(Sal 33 (32), 18)


El papa Francisco convocó a la iglesia a vivir el año 2021 como el año de San José y a ver en la familia de Nazaret, la luz que ilumine el camino de las familias del mundo entero. Es alentadora esta invitación en un momento crítico de pandemia que ha puesto al descubierto las falsas seguridades de la humanidad y la crisis de solidaridad y equidad que viven desde antaño nuestras sociedades. Este fuerte llamado es a rescatar a la humanidad, volver a la sencillez y a la confianza en la Providencia Divina. A seguir los pasos del paternal San José, hombre de silencio y corazón confiado en la acción de Dios.          

El Sumo Pontífice en su Carta Apostólica “Con corazón de padre”, nos mueve a profundizar en la figura espiritual de San José, con el ánimo de imitar sus virtudes como ejercicio al acercamiento al corazón de Dios. Al respecto el Papa Francisco nos dice: “Todos pueden encontrar en san José —el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria, discreta y oculta— un intercesor, un apoyo y una guía en tiempos de dificultad. San José nos recuerda que todos los que están aparentemente ocultos o en “segunda línea” tienen un protagonismo sin igual en la historia de la salvación. A todos ellos va dirigida una palabra de reconocimiento y de gratitud”. 

San José se convierte en el maestro de humildad y sencillez que requiere este mundo, acostumbrado a vivir de apariencias en ambientes altamente competitivos donde solo importan los logros personales y la eficiencia a nivel político y económico. Transformar las vidas es un acto de dignidad constante y requiere de nuestra voluntad para crecer en comunidad y como personas útiles. Comparto dos virtudes de las siete que el Papa Francisco nos provoca en su Carta Apostólica:

1 Padre amado: san José fue un hombre que supo proteger a su familia y, sin hacer alarde de sus capacidades, se limitó a sentir alegría por hacer bien todo lo que le correspondía. Por ello, es un Santo muy amado en la iglesia, pues aquello que se pide a Jesús por su intercesión, recibe pronta respuesta y solución. Aprendamos de San José a hacer auxilio de los demás sin buscar recompensa alguna; que nuestra paga sea la felicidad del otro.  

2.- Padre en la Ternura: San José también es modelo de una virtud poco apreciada en la sociedad actual, pues se considera como signo de debilidad. No obstante, la ternura es una cualidad que nos acerca a Dios que es tierno con su creación y nos permite estar en un contacto sano y reparador con la vida y nuestros seres queridos. El Papa nos dice: “José vio a Jesús progresar día tras día “en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres” (Lc 2, 52). Como hizo el Señor con Israel, así él “le enseño a caminar, y lo tomaba en sus brazos: era para Él como el padre que alza a un niño hasta sus mejillas, y se inclina hacia él para darle de comer” (cf. Os 11, 3-4). Jesús vio la ternura de Dios en José: “Como un padre siente ternura por sus hijos, así el Señor siente ternura por quienes le temen” (Sal 103, 13). Acojamos la ternura de San José en nuestros proyectos y relación con los demás, cediendo a Dios el timón de nuestra barca; Él tiene siempre una mirada más amplia” (Papa Francisco). Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

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30/mayo/2021. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.

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