DESPERTAR ÍNTIMO

Poesía de la Vida al Arrullo del Viento

Como Escuchar Para Comprender al Otro

 “No se contenten sólo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica” (Santiago 1, 22)

“Hablar es una necesidad, escuchar es un arte” (Goethe). Andamos tan ocupados en las turbulencias del mundo que no escuchamos los sentimientos y emociones cuando hablamos. El escritor Robert Kiyosaki afirma "Escuchar es más importante que hablar. Si esto no fuera cierto, Dios no nos hubiera dado dos oídos y una boca. Demasiadas personas piensan con su boca en vez de escuchar para absorber nuevas ideas y posibilidades. Discuten, en lugar de preguntar". Escuchar activamente a las demás personas es una necesidad, acerca diferencias y mantiene relaciones de respeto y confianza. Haz un hábito el arte de escuchar, para comprender al otro.   

El Abad les dijo a los monjes: para comprender al hermano hay que escucharlo. Escuchar no es lo mismo que oír, ni siquiera, que oír con atención, es mucho más.

Aquella noche un joven novicio se acercó al Abad y le pidió que le explicará lo que les había dicho, pues no terminaba de entenderlo.

El Abad tomó una esponja seca y dejó caer sobre ella unas gotas de agua. ¿comprendes ahora? Creo que sí respondió el novicio.

Esta historia orienta al monje a ir más allá de lo que oye, al fondo de la gota de agua en la esponja. De esta manera, Antonio Pérez Esclarín, en su libro parábolas para vivir en plenitud, pág. 33, nos invita a disponer nuestra atención para activar una buena escucha.

La verdadera escucha supone atender con todo el cuerpo. Solo si uno escucha atentamente, podrá oír la canción profunda del corazón. Necesitamos con urgencia aprender a escuchar. Escuchar antes de opinar, de juzgar, de descalificar. Partir de lo que el otro dice, cómo lo dice, porqué lo dice. Escuchar no sólo las palabras, sino el tono, los gestos, las acciones, la frustración, el dolor, los miedos, la ira. Escuchar para comprender y así poder dialogar. El dialogo supone respeto al otro, humildad para reconocer que uno no es el dueño de la verdad.

El que cree que posee la verdad no dialoga, sino que la impone, pero una verdad impuesta por la fuerza deja de ser verdad. El dialogo supone búsqueda, disposición a “dejarse tocar” por la palabra del otro. Dialogar es aceptar que el otro diferente puede decirnos algo que no conocemos.  

Demuestra que el escuchar, abre caminos de diálogo, para conocer al otro. Es una práctica que podemos desarrollar en nuestra vida diaria. Nos permite oír los sonidos de nuestro alrededor; a motivar la mente que, por lo general está en otro lado, ocupada en las motivaciones sociales, el celular, las vanidades personales, en fin, desenfocados del propósito de vida, objetivos y metas, por la falta de una escucha activa. Enfocar nuestros pensamientos y desarrollar la habilidad de escuchar, requiere ejercitarla como el que realizamos en cualquier oficio, para que este sea profesional. Acoge estas sencillas reglas que te ayudara a mantener una escucha activa y conversaciones productivas 

1.      Escucha la voz de Dios:  Es vital para disfrutar de su plan eterno. Aunque es nuestra decisión, él nos anima a escucharle desde su palabra, la naturaleza, las personas, las circunstancias, la paz, la sabiduría, los sueños, las visiones, la intervención sobrenatural y sobre todo del testigo interno, aquella sutil voz del Padre. Escucha tu alrededor, te comunica el amor de Dios.

2.      Mantén silencio al escuchar: El escritor Británico J. Krishnamurti, afirmaba “escuchar es un acto de silencio”. Punto clave de la escucha. Tener tu boca cerrada, centrarte en las palabras del otro y esperar tu turno, hace productiva la escucha. Abre el corazón y el oído, escucharas lo desconocido.

3.      Acoge a tu interlocutor:  El ser humano por excelencia es comunicador natural. Respeta la diferencia sin imponer nada, sin violencia o ejercer tu poder; solo con amor se abren puertas efectivas de comunicación y escucha. Habla poco y dialoga mucho.

4.      Pregunta oportunamente: En todo proceso de escucha las preguntas despejan dudas y da la oportunidad de proponer alternativas. Pregunta para comprender la verdad del asunto. Y,

5.      Concéntrate al escuchar: “libera tu mente de tus pensamientos y preocupaciones, ponte en el lugar del otro y piensa cómo te gustaría ser escuchado. Aprovecha al máximo la conversación para incorporar nuevos conocimientos a tu vida” (Innatia.com).

Desarrollar la capacidad de escucha te apertura a tu mundo interior y enriquece tu solidaridad con las demás personas ansiosas de ser escuchadas. En tu día, dedica un minuto para escuchar, te harás amigo de la soledad. Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

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02/mayo/2021. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.

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