DESPERTAR ÍNTIMO

Poesía de la Vida al Arrullo del Viento

Tu Actitud de Cambio Revela Tu Rostro

“Buscad al Señor y su fortaleza; buscad su rostro continuamente.

(1 Crónicas 16, 11)


Entre las obras principales del gran pintor renacentista Leonardo Da Vinci está la Ultima Cena. Cuentan que tardo siete años en pintar el cuadro, y buscó entre personas completamente desconocidas los rostros que le servirían de modelo para representar a Jesús y los doce apóstoles.

Decidió empezar por Judas Iscariote, el apóstol que traicionó a su Maestro y lo vendió por treinta monedas de plata. Semana tras semana estuvo Da Vinci buscando un rostro marcado por las huellas de la deshonestidad, avaricia, hipocresía y crimen. Una cara que reflejara el carácter de alguien capaz de traicionar a su mejor amigo.

Después de desechar muchos candidatos, Da Vinci se enteró de que existía en Roma un condenado a muerte que llenaba ampliamente sus expectativas. El pintor viajó sin demora a Roma y sacó al condenado de la cárcel. Era un joven de piel sucia, rasgos violentos y pelo largo y descuidado. Representaba perfectamente el papel de Judas para su pintura.

Mediante un permiso especial del Rey, Da Vinci logró autorización para que pospusieran la ejecución del criminal y lo trasladó a Milán, donde pintaría el cuadro. Durante meses, este hombre estuvo posando en largas jornadas para el pintor, que luchaba por pintar en su cuadro los rasgos de malvado.

Cuando terminó de pintarlo, les dijo a los guardias que podían devolverlo a la prisión. Entonces el prisionero se puso de rodillas ante Da Vinci y llorando amargamente, le dijo:

-Dame, por favor, una oportunidad. Durante mi vida pasada he sido un verdadero Judas Iscariote, pero estoy dispuesto a cambiar de vida. Déjame en libertad y te juro que voy a rehacer con mi conducta todos los males que hice. A Leonardo Da Vinci le impresionó la cara de dolor y arrepentimiento del hombre e intercedió para que lo dejaran en libertad.

Durante seis años continuó trabajando el pintor en su sublime obra de arte. Con verdadero cuidado y atención fue seleccionando las personas que modelaron a los restantes apóstoles. Sólo le faltaba encontrar alguien que pudiera representar a Jesús, la figura central y más importante del cuadro.

Numerosos jóvenes pasaron por su estudio, pero ninguno le convenció. No era fácil encontrar un rostro viril que reflejará inocencia, belleza y madurez. Finalmente, después de semanas de intensa búsqueda, se decidió por un joven de 33 años, la misma edad del Cristo que tenía que representar.

Durante seis meses trabajó Da Vinci en el personaje principal de la obra. Cuando hubo terminado, se acercó al joven y, después de agradecerle la paciencia, se dispuso a pagarle sus meses de modelaje. Pero el joven rechazó el dinero y le preguntó con una sonrisa:

- ¿Acaso no me has reconocido todavía? Hace seis años estuve aquí mismo modelando a Judas Iscariote. Te pedí una oportunidad para rehacer mi vida y me la disté. Si ahora te he servido para modelar a Jesús, significa que he cumplido la palabra que te di. Gracias por la oportunidad que me diste por haber creído en mí. (Parábolas para vivir en plenitud, pág. 15-16)

Nunca te dejes dominar por la desesperanza, descubre la persona de Jesús en el rostro más sórdido y brutal. “Apuesta por la posibilidad profunda de transformación. Apuesta por la gracia como regalo gratuito de Dios” (P. Esclarín Antonio). Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

RecreaEspíritu…      

16/mayo/2021. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm. 

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