La seguridad es un
derecho y un deber que nos compromete a todos; desde nuestras responsabilidades,
ya sean: sociales, organizacionales o familiares. Considero que es vital
incentivar las buenas acciones que se desarrollan en pro de la seguridad de los
ciudadanos, para promover el acercamiento solidario, por la misma seguridad.
Hoy quiero resaltar un acto, de esos que se pueden considerar heroicos, y que
salvaguardan la seguridad del ciudadano.
El jueves a la madrugada
tuve la necesidad de acudir al servicio público de taxi. En la terminal de
transportes de Sogamoso, tome un taxi; con diligencia, me llevo a mi residencia,
y aunque no mediamos palabra durante el recorrido, me sorprendió la acción valerosa del señor conductor del taxi, esperar hasta que abrieran la puerta e
ingresará a mi casa. Luego, continuó su marcha, tal vez, satisfecho por el
bien cumplido. Agradecí a Dios por el buen gesto de encontrar ciudadanos
comprometidos con la seguridad de los demás. Gracias, y mil gracias, a este
importante gremio, son garantes de seguridad y tranquilidad, en medio de
las apreciaciones inseguras que nos incomodan; pero que debemos asumirlas, como
un compromiso ciudadano, para dar la mejor solución sin acudir a la violencia.
El ejemplo del conductor del taxi, dejó satisfacción y reflexión, por su
excelente servicio.
Independientemente de las
políticas públicas y la función del Estado de brindar protección ciudadana; los
ciudadanos somos instrumentos de seguridad que hay que fortalecer cada día; es una
vía que tenemos que abordar y explorar, para garantizar nuestra propia
seguridad. Comencemos, por asumir pasos sencillos que nos sensibilicen, al ver con otros ojos, la seguridad ciudadana. Acompáñame con realizar
estos tres ejercicios de seguridad:
1.- Agradece los buenos actos de seguridad: A tu alrededor se
presentan episodios que dan la oportunidad de conocer a quien delinque, como
también a las personas solidarias que contribuyen en la seguridad y
tranquilidad, al vivir un momento inseguro. Demos una voz de aliento a estos
valientes que se atreven a dar hasta su vida, por la de otros. Que seas tú el
primero en agradecer y servir de enlace para mejorar la convivencia
ciudadana.
2.- Asuma una percepción positiva y esté alerta: Dicen los expertos que
una de las causas de inseguridad en las personas es la falta de confianza en
uno mismo. Aun así, estos instantes nos pueden dar una oportunidad, para
buscar alternativas que nos ayuden a comportarnos de manera segura. Que esos
estados de ansiedad ante situaciones sociales, te lleven a mostrar tus habilidades,
para afrontar las adversidades de la vida y demostrar el vigor de mantenerte
vigilante. Haz, por ejemplo, una lista de tus fortalezas y elógiate por lo que
haces bien. Así mismo, conoce a tus vecinos, amigos y ciudad, acércate a ellos
y sin temor, acude en casos de necesitar ayuda.
3.- Enfócate y Práctica la prevención: Dice un refrán popular
“soldado advertido no muere en guerra”. Pero en muchas ocasiones: el orgullo,
la prepotencia, el egoísmo y el exceso de confianza, nos paralizan y no dejan
que fluya, los consejos que podrían evitar una tragedia. Como la receta médica,
sigamos al pie de la letra las instrucciones, así nuestra salud adquiere otro
color. Prever es ser cuidadoso, en el plan de seguridad que quiero sostener,
para mantener una sana convivencia y gozar de buena salud. Si el cielo nublado
te anuncia posible lluvia, llevarías paraguas, para protegerte del aguacero.
Prevenga. Tu Seguridad Ciudadana, Acompañe la del Otro.
Deja que Dios entre en tu
vida, Él te da la fuerza, para andar con seguridad. Dios te Bendiga.
José Miguel Ángel Beltrán Gómez.
RecreaEspíritu…
22/agosto/2021. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.
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