“Sobre todas las cosas, vigila tu corazón, porque de él brotan las fuentes de la vida” (Pr 4, 23)
Pasan los años y en mí, trasciende el espíritu de aquel viejo árbol que, con su sombra, volvió a darme la sonrisa que sostiene mis pasos. Para ti abuelo, que has acumulado la sabiduría del universo, un abrazo y un te quiero, porque en ti la plenitud de vivir, florece en cada corazón, donde tu compartir, sembró amor. Tu juventud sigue cruzando fronteras, en la fidelidad madura de soñar, en quienes sueñan, navegar en el mismo mar, colmado de respeto y dignidad, por la herencia productiva, de valores y principios que riegan de alegría y pasión, la perpetuidad en la futura generación.
En la siguiente historia
“sembrando sabiduría”, el consejo y testimonio de un sabio, son la columna
vertebral de nuestro cuerpo social y la trascendencia del buen criterio de
quien lo dio todo, para preservar la paz y cosechar ahora, en plena
siembra.
En un oasis escondido
entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de
rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.
Su vecino Hakim, el
acaudalado mercader, se detuvo en el oasis a abrevar sus camellos y vio a
Eliahu transpirando, mientras parecía cavar en la arena.
¿Qué tal anciano? La paz
sea contigo. -Contigo, contestó Eliahu sin dejar su tarea.
¿Qué haces aquí, con esta
temperatura, y esa pala en las manos? -Siembro, contestó el viejo. -¿Qué
siembras aquí, Eliahu? -Dátiles, respondió Eliahu mientras señalaba a su
alrededor el palmar. -¡Dátiles!!, repitió el recién llegado, y cerró los ojos
como quien escucha la mayor estupidez.
El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo.
ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor. -No, debo
terminar la siembra. Luego si quieres, beberemos… -Dime, amigo: ¿cuántos años tienes? -No
sé… sesenta, setenta, ochenta, no sé… lo he olvidado… pero eso, ¿qué importa?
Mira, amigo, los
datileros tardan más de cincuenta años en crecer y recién después de ser
palmeras adultas están en condiciones de dar frutos. Yo no estoy deseándote el
mal y lo sabes, ojalá vivas hasta los ciento un años, pero tú sabes que
difícilmente puedas llegar a cosechar algo de lo que hoy siembras. Deja eso y
ven conmigo.
Mira, Hakim, yo comí los
dátiles que otro sembró, otro que tampoco soñó con probar esos dátiles. Yo
siembro hoy, para que otros puedan comer mañana los dátiles que hoy planto… y
aunque solo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi
tarea.
Me has dado una gran
lección, Eliahu, déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza
que hoy me diste y diciendo esto, Hakim le puso en la mano al viejo una bolsa
de cuero.
Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves, a veces
pasa esto: tú me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara.
Parecía cierto y, sin embargo, mira, todavía no termino de sembrar y ya coseché
una bolsa de monedas y la gratitud de un amigo.
Tu sabiduría me asombra,
anciano. Esta es la segunda gran lección que me das hoy y es quizás más
importante que la primera. Déjame pues que pague también esta lección con otra
bolsa de monedas.
Y a veces pasa esto
siguió el anciano y extendió la mano mirando las dos bolsas de monedas: sembré
para no cosechar y antes de terminar de sembrar ya coseché no solo una, sino
dos veces.
Ya basta, viejo, no sigas
hablando. Si sigues enseñándome cosas tengo miedo de que no me alcance toda mi
fortuna para pagarte…
El conocimiento del
mundo, es el legado de todas las hojas que volaron y plantaron las nuevas
raíces, donde cultivamos las riquezas que prosperan en nuestro amanecer. Nunca
dejes de soñar y sembrar, jamás te arrepientas de lo que no has logrado hacer,
vuelve a comenzar, estás vivo. Tu vida tiene un propósito, por la que Dios
te coloco en el lugar donde siembras y cosechas, disfrútalo y se feliz por lo
que siembras. Que Dios lave y purifique tu indignidad y te de la gracia
para amar. Se testimonio desde tu profundo corazón y sin maquillaje. Escucha la
palabra de Dios y camina en la verdad de actuar como eres, y sin la vanidad de
lo que no tienes.
Dios te Bendiga.
José Miguel Ángel Beltrán Gómez.
RecreaEspíritu…
29/agosto/2021. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.
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