DESPERTAR ÍNTIMO

Poesía de la Vida al Arrullo del Viento

Mirar Con Amor Transforma Tu Interior

Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. (Mt 5,9)

El abrir nuestros ojos cada mañana, es una nueva oportunidad para admirar la luz, que filtra el amanecer con la viva voz de Dios, en el canto de los pájaros, en las gotas húmedas de las flores y el girasol de las montañas que agradecidos elevan sus plegarias, por volver a amar y nacer.

Si así es tu despertar, con seguridad en tu corazón, habita la tranquila amistad del enamorado, por todo lo que hace y la felicidad de compartir con el prójimo; razón de ser de una vida en paz.  

Un viajero que estaba llegando a una ciudad, le pregunto a un anciano sabio que se encontraba descansando a un lado del camino, acompañado de uno de sus discípulos.

¿Cómo es la gente de esta ciudad? ¿Cómo era la gente del lugar de dónde vienes? – le pregunto a su vez el anciano. – Horrible, mezquina, egoísta, intratable. – Pronto descubrirás que así son también aquí.

Al rato, llegó otro viajero que le hizo al anciano la misma pregunta. De nuevo, en vez de responderle, volvió también a preguntarle cómo era la gente del lugar que acababa de dejar.

Eran personas maravillosas, honestas, muy trabajadoras. Lamento mucho por haber tenido que dejarlas. – No te preocupes – le respondió el anciano-. Vas a ver que también son así las personas de la ciudad a la que estas llegando.

Cuando se alejó el viajero, el discípulo le preguntó extrañado cómo era posible que, a una pregunta similar, hubiera dado dos respuestas contrarias. – Con frecuencia, no vemos las cosas como son –le respondió el maestro-. las vemos como somos nosotros. 

Aprendamos a reírnos de nosotros mismos y a considerar los problemas y dificultades como retos de crecimiento. Por lo general, los que se la pasan criticando y destruyendo son personas llenas de frustraciones, de heridas y de miedos. Miedo a hacer rechazado, a no ser querido, a fracasar, a sufrir, a mostrarse débil. Y tratan de ocultar sus miedos bajo la coraza de una desmedida agresividad. Todos enseñamos lo que somos. El que vive feliz, comunica felicidad; el amargado, amargura; el entusiasta, entusiasmo; el superficial, vaciedad. De ahí la necesidad de llenarnos de entusiasmo y vida, para poderlos comunicar a los demás (Esclarín, 2007, pág. 36-37)

Veamos en cada crisis, una opción para renovar la cotidianidad, y mostrar tu creatividad, para volar tan alto como quieras. El apóstol Pablo comunicaba el fuego encendido dentro de él: el amor a Cristo, la unión con Él, el afán de que todos lo conozcan y lo acepten por fe. “Para mí la vida es Cristo” (Filipenses 1, 21). Das lo que en tu corazón habita. Sí en él hay amor, amarás sin medida. Sí el odio, el resentimiento y la ambición, anidan en ti; esos serán tus sentimientos que hablarán por ti. Mirar con amor transforma tu interior. Ama a modo de Jesús, con humildad y sencillez de corazón, quizá la humildad no esté de moda, pero serás feliz y mirarás a los demás como Jesús los ve.      

Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

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Bibliografía

Esclarín, A. P. (2007). Parábolas para vivir en plenitud. Bogotá: San Pablo.

01/noviembre/2020. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.

Vuela Sobre Aquello Que Te Ata

Nuestro amor al Señor se verifica en el modo en que tratamos a las demás personas

Vivir una vida placentera de permanente cambio, es un reto al que no debemos renunciar. Por lo general, atamos nuestros sentimientos y pensamientos a personas, cosas, mascotas, bienes o recuerdos que, por el contrario de construir tu futuro, te cortan las alas para volar con libertad, al logro de tus metas, al amor de Dios y al encuentro con tu ser y propia identidad.

La capacidad del cerebro para guardar información es realmente asombrosa. En sus miles de ramificaciones nerviosas conectadas al sistema nervioso central puede almacenar millones de datos en cuestión de segundos, y en sus archivos especializados guarda sonidos, olores, imágenes e incluso sentimientos experimentados en el pasado que podemos evocar con poco esfuerzo. Es maravilloso cómo cualquier estímulo del entorno nos puede hacer revivir algo que sucedió hace mucho tiempo. Un paseo por nuestro pasado a través de los recuerdos puede ser gratificante cuando lo que evocamos son momentos felices. Sin embargo, el regreso constante a recuerdos tormentosos y a experiencias traumáticas puede resultar nocivo. (LUJAN, 2013)

Por esa razón el apóstol Pablo expresó: «Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta» (Fil. 3:13-14). Parece ser que en la mente del apóstol estaba la idea de que olvidar los malos momentos pasados es una buena estrategia para vivir el presente y proyectarnos en torno al futuro. Los malos recuerdos pueden transformarse en un instrumento de tortura si no sabemos cómo hacerles frente; hasta destruirnos, frenar nuestro desarrollo personal, y afectar nuestra salud física y mental.

Tropezamos en nuestro propósito de vida, porque en ocasiones nos atamos a aquellas situaciones conocidas, en especial a esas experiencias que han robado tu tranquilidad y oportunidad de ser libre. Al pueblo Israelita le costó aceptar la libertad que Dios le dio y, deseaban volver por un mendrugo de esclavizado pan. Atrévete a desatar las cadenas del pasado y libera tu imaginación, aunque duela comprender porque eres libre.        

La técnica para domar al monumental elefante, es tan antigua como efectiva. Consiste en capturarlo, colocarle unas cadenas gruesísimas en las patas y sujetarlo a un poste que esté anclado a varios metros de profundidad.

El animal estará luchando denodadamente por soltarse durante tres días, al cabo de los cuales, jamás volverá a intentarlo. Por ello lo vemos en los circos atados a unas estacas clavadas a poca profundidad, con unas cadenas pequeñas, ambos elementos no lo podrían detener, si el elefante deseará escapar.

Tan arraigados están en su mente esos tres días de lucha continua y estéril, que queda incapacitado toda la vida para intentar escapar en casos de incendios en un circo o zoológico, si no lo sacan muere.

Estamos en un mundo de cambios trascendentales, dónde la misma naturaleza recupera espacios para oxigenar y renovar la inconsciente y desenfrenada modernidad que ata a lazos de poder e incapacita al hombre al derecho de amar. Recobra tu espacio y vuela sobre aquello que te ata, refrescando tu rutina diaria de apreciar la maravillosa creación. Aquí, y ahora es el momento de dar el paso. Asume, responsabilízate y enfrenta tu presente, el iluso ayer déjalo allá, te inmoviliza. Haz de tu estilo de vida un constante encuentro de obediencia con los mandamientos de Dios.

Jamás dejes de actuar por tus ideales, aunque cometas errores; pero perdónate y perdona tu pasado, de corazón y sin juicios. Vive tus propios duelos con valor y oración: la pérdida de un ser querido o de aquel amigo del que ya no tengo contacto; el cambio de rol en el trabajo o el forzado traslado de residencia, en fin, todo lo que te ata; empero si lo dejas ir aseguras tu libertad. Agradece cada experiencia de tu vida y da gracias por las personas. que han sido puente para que hoy vueles sin mirar la estaca que te ata.   

Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

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Bibliografía

LUJAN, J. C. (15 de 01 de 2013). ¿Estas atado al pasado? Obtenido de johnsotilonline.blogspot.com: https://johnsotilonline.blogspot.com/2013/01/estas-atado-al-pasado.html

18/octubre/2020. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.

Imita sin Perder la Capacidad de Asombro

“Que la Misericordia de Dios Te Acerque al Prójimo sin sentir pudor alguno”


Día tras día avanzamos en la búsqueda del mejor día. En aquel que, nos llevará a la plenitud y satisfecha ocasión del deber cumplido. Sin embargo, la vida nos va deparando nuevos retos, incluso imprevistos, y entonces, soltamos la rienda a la insatisfacción, al enojo, a la crítica desenfrenada, contra quienes de alguna manera han influido en la construcción del Ser que soy, hoy. Llego hasta a azotar sin piedad mis sentimientos, perdiendo la razón por los desaciertos que he acumulado en el afán de alcanzar el éxito que otros han logrado. Jamás debo olvidar que soy único e irrepetible y sujeto de cambio constante, en la medida, en que la madurez avanza, y aprecio los Dones y bienes que Dios ha dispuesto, para mi beneficio y el de la aldea común.

Es natural y de salud, el imitar el estilo de otras personas. Es un acto consciente o inconsciente, de ayuda mutua, que le permite innovar y cimentar en el corazón, el exclusivo ser que dejará una huella por emular. Por lo general, imitamos al Padre, madre, amigo o artista preferido, sobre todo, en los aspectos positivos y buenas costumbres que fortalecen la autoestima y abren caminos para servir efectivamente. La Real Academia de Lengua Española RAE, define el imitar como el “Hacer o esforzarse por hacer algo lo mismo que otro o según el estilo de otro”. Asimismo, San Pablo a los corintios, afirma “Sed mis imitadores como, lo soy de Cristo” (Corintios 11,1). Imita, y con ello encausa lo mejor de tu Ser, en especial mira a Jesús; pero sigue siendo tú mismo. 

Los discípulos discutían a qué persona deberían imitar para ser felices y alcanzar la plenitud. Yo pienso que, a los piadosos, que dedican su vida a cumplir la voluntad de Dios, defendía con tesón el más anciano de los discípulos. Yo creo que es preferible imitar a los estudiosos y cultos, que se esfuerzan por emprender los misterios de la existencia -dijo otro con aire de letrado. -Mejor imitar a los valientes -saltó con decisión un joven lleno de ímpetu.

El maestro les escuchaba en silencio, sin decir nada. -¿Y que opina usted, maestro? -le preguntaron al rato. – Si quieren ser felices y vivir plenamente, imiten a los niños. -¿A los niños? Si no saben todavía nada…

Están muy equivocados -les dijo entre sonrisas sabias el maestro-. Los niños tienen tres cualidades que nunca deberíamos olvidar si queremos ser felices. En primer lugar, se asombran de cualquier cosa y están alegres sin motivo; en segundo lugar, tratan a todos por igual y no se consideran superiores a nadie; y por último, actúan con libertad, sin temor a hacer el ridículo.

Para vivir plenamente y devolverle el sentido a la vida, debemos empezar por recuperar la capacidad del asombro. Como decía Einstein, “podemos vivir como si no existiera el misterio, o vivir como si toto fuera misterio”. (esclarín, 2007)

Cada especie, cada individuo, cada órgano de él es otra cadena interminable de asombros: “El ojo es una maravillosa cámara fotográfica, capaz de tomar diez fotos por segundo, revelarlas al momento y conectarlas con el cerebro para que caigamos en la cuenta de lo que estamos viendo” (esclarín, 2007). Todo tu alrededor es una admirable obra de arte, si te detienes a contemplarla, te asombraras de la libertad que hay en ella, y así libérate de los yugos que te atan. Al abrir tus ojos en la mañana, verás la nueva luz que renueva el alma.  

A manera de los niños, admira, contempla y descubre los misterios que se ocultan en cada asunto, en cada flor, en cada individuo. Trata a los demás, como te gustaría que te trataran y en condición de igualdad sin pisotear sus derechos. Imita las buenas acciones y actúa con libertad, aunque parezca absurdo, volver al niño que llevas dentro. Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

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Bibliografía

esclarín, A. P. (2007). Si no se hicieron como nuños. En A. P. Esclarín, Parábolas para vivir en plenitud (págs. 48-49). Bogotá: San Pablo.

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