Septiembre se destaca por celebrar el mes de la sagrada Biblia y del amor y la amistad. Dos hechos que dignifican la presencia de Dios en el corazón del hombre, al reconocer en la palabra, el camino cristiano de verdadero afecto por el otro y el saborear la belleza de la naturaleza.
La Biblia nos da la sabiduría y señala los senderos
correctos para conocer a Dios y encontrarlo en el libre momento del respirar y
del amar la cruz; como en el cuento de “Alicia busca a Dios”, que lo encontró
en sus sentimientos y en la creación.
Un día,
una niña llamada Alicia pensó: “Quisiera conocer a Dios. ¿Dónde lo podré
encontrar?”.
Dios
escuchó su pregunta y a la mañana siguiente le regaló un bello amanecer. Pero
Alicia no le dio importancia. En el colegio, le preguntó a la profesora de
religión y ella le respondió:
–
Dedica todos los días unos minutos a estar en silencio y sentirás a Dios.
Alicia
lo intentó, pero no lo consiguió, pues le gustaba mucho hablar.
Dios
deseaba que Alicia lo encontrara así que siguió enviándole señales de su
presencia. Una tarde, unos pajaritos se posaron en su ventana y comenzaron a
piar una bella melodía, pero Alicia estaba tan distraída jugando que no los
oyó.
Salió a
pasear al parque y entró en una iglesia. Pero allí sólo vio imágenes inmóviles
que no hablaban, y se marchó de allí.
Cuando
llegó a su casa, su madre se acercó y le dio un beso. Alicia no se dio cuenta;
estaba muy ensimismada pensando en cómo podía encontrar a Dios.
Esa
misma noche se acostó muy triste porque le parecía que era imposible
encontrarse con Dios. Pero mientras dormía, Dios le dijo en sueños:
–
Alicia, hoy te he enviado muchas señales: el bello amanecer, los pajaritos, la
iglesia y el beso de tu mamá. Todos son regalos para que te puedas encontrar
conmigo.
Al día
siguiente, Alicia sintió un cambio muy importante en su interior. Al fin lo
había encontrado. Sintió que Dios estaba en su corazón, en las personas
cercanas y en la naturaleza.
En 2 Timoteo 3,16 dice: “Toda la Escritura es
inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para
instruir en la justicia” En la familiaridad asidua con la Biblia, es donde el
hombre de Dios nutre su fe y su celo apostólico. Los sagrados textos nos
descubren el mensaje vivo de Dios para nuestra vida personal, la familia y la
comunidad. Atrévete a saciar tu sed con la fuente inagotable del amor de Cristo
y el diario compartir de la palabra de Dios.
La Biblia está compuesta por una colección inspirada
de 73 libros, 46 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento, por la que
los cristianos seguimos liberando los pasos al Reino de Dios. Que la palabra de
Dios abra tus ojos, cimente tu fe y te encamine por la senda de la verdad, la
paz y la vida. Somos instrumentos para que el Señor brille, en tus buenas
acciones de caridad, amor y en el obrar la voluntad de Dios, en el rescate de
nuestra dignidad.
Desde hoy haz un habito diario de leer un texto Bíblico,
él te acercará al amor del Padre y te conduce por cañadas de conversión. Ora
con los salmos, en ellos las puertas se abren a nuestras alegrías,
abatimientos, a la esperanza de justicia y nos aproxima al Dios de la Vida.
Comparte en la Eucaristía y en comunidad la palabra orante, es la fuerza que
nos alienta para avivar el Espíritu en tu corazón, en tus seres queridos y en
la naturaleza. La Biblia tu auténtico camino a Dios. Dios te Bendiga.
José Miguel Ángel Beltrán
Gómez.
RecreaEspíritu…
13/septiembre/2020.
La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.
Bibliografía
Anaya, E. (31 de 10 de 2012). Cuento
– Alicia busca a Dios. Obtenido de Blog de los Recursos de JESUS MARIA:
http://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/ecoblog/jmhergare/2012/10/31/cuento-alicia-busca-a-dios/