DESPERTAR ÍNTIMO

Poesía de la Vida al Arrullo del Viento

Cuento El Leñador y Su Hacha

Hace unos días termine satisfactoriamente un Diplomado sobre Desarrollo Empresarial Solidario y Sostenible. Una magnifica experiencia que nos llevó a 26 asociados de la cooperativa COASMEDAS, a reconocer los “Objetivos de Desarrollo Sostenible”, adoptados el 25 de septiembre de 2015 por los líderes del mundo para erradicar la pobreza, proteger el plantea y asegurar la prosperidad para todos. De este valioso recorrido surgieron proyectos que nos comprometen, como sociedad civil y personas responsables, a dar un paso a las metas de la ODS y de los que ya se ven resultados al asumirlos como cooperativa en cada uno de sus asociados. Dentro del marco del aniversario de la ciudad de Sogamoso y de su creación como villa Republicana en 1810, comparto las palabras que después del brindis dirigí a los graduados del diplomado y que también pueden tocar tu corazón si amolar el hacha te conviene.     

Felicidades líderes COASMEDAS, tu paso es firme, en desarrollo empresarial solidario y sostenible. Hoy recuerdo una historia que en mi conciencia cabalga. Tal vez, a tu memoria taladre, como la gota de agua que a la roca traspasa. El Cuento que al estribo golpea, es de un “leñador y su hacha”. Esta noche, ronde tus sábanas y de vez en cuando, detén la marcha, y a tu organización oigas.

Dicen que una vez un leñador muy trabajador se presentó a una oferta de empleo en un bosque. Viendo su motivación y su energía, le contrataron enseguida. El jefe le dio un hacha y le mando a cortar árboles.

 Cuando acabó el primer día, el dedicado leñador había conseguido traer 18 árboles, una cifra impresionante. Pero el hombre era muy trabajador y quería demostrar que podía hacerlo todavía mejor, y el día siguiente salió a batir su récord. Sin embargo, al finalizar el día, solo pudo volver con 15 troncos.

Conforme iban pasando los días el leñador se esforzaba por superarse, pero pese a gastar tanta energía, cada vez volvía con menos árboles. Estaba desesperado.

 Fue a hablar con su jefe y le explicó la situación.

– No lo entiendo. Por más que me esfuerce, cada día corto menos árboles.

El hombre que le había contratado le miró y preguntó:

– ¿Cuánto haces que no afilas el hacha?

– ¿Afilar? No tengo tiempo para afilar. Estoy muy ocupado cortando árboles.

El sol filtra la mañana de invierno, en la dirección del fuerte campo. Los esfuerzos se doblan, pero en ocasiones, la cosecha se ahoga. Es de sabios mirar al líder que orienta, y así, no perder la prospectiva. En equipo, afila tu hacha y si de emprender se trata, cada día fija una meta. Planea hasta la estrategia y afianza en la base la participación organizada. Visiona tu sentir social y construye con el ahorro una acción solidaria. Un proyecto te aguarda para sentar cabeza y fundar en él, un puente de ayuda mutua. De maravillosos Dones y Talentos Dios te dotó, con ellos, influenciar a otros, es tu misión; como irradiar de amor y servir con valor, y principio cooperativo. Reflexiona y afina tu hacha. Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

RecreaEspíritu…

06/septiembre/2020. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.

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