En este tiempo traje a mi memoria un relato titulado
“Una pequeña pero verdadera historia de amistad” que leí de la Web Revista Neo
Stuff. Impacta su sincero transitar por la amistad y el amor con que reconoce
que, aunque estuvo ahí falto un paso más para saciar la verdadera amistad.
Sigue así esta significativa descripción:
Un
pequeño relato que escribí hace mucho tiempo, no había querido compartirlo con
nadie porque nos narra una historia sobre una amistad, lo
que la mayoría de veces sucede, algo que las películas y los libros nunca nos
cuentan porque no tiene un final feliz…
Recuerdo
cuando éramos jóvenes, unos niños, prometimos que siempre íbamos a estar
juntos, nunca nos íbamos a alejar a pesar de la distancia o los
acontecimientos, en ese tiempo creía que así iba a ser. Imaginamos nuestro
futuro y los dos estábamos en él.
El
tiempo paso, pero no nos dimos cuenta que encontramos el amor, cada quien
escogió su camino y eran distintos, por cuestiones de la vida y el azar, no nos
cruzábamos en él.
En
año nuevo intente llamarte, pero ese ya no era tu número, nos perdimos la
pista. Nos cruzamos en la calle y pasamos de largo, los mejores amigos
ahora eran casi desconocidos. Yo tenía mi vida, tu tenías la tuya
claramente y era mejor así.
Un
día escarbando en cosas viejas y olvidadas como lo era nuestra amistad encontré una caja, cientos de fotos de tu cara y la
mía, con ellas vinieron los recuerdos junto con un tornado de emociones, una
lagrima corrió por mi mejilla, decidí dejarlo y seguir con mi vida.
Recuerdo
perfectamente esa tarde de octubre, claro que sí, era una bella tarde de otoño,
el teléfono sonó, era tu madre diciendo que tú ya no estabas. Y esta, fue la
pequeña pero verdadera historia
de nuestra amistad.
En este tiempo haz del amor y la amistad un puente de felicidad. No como
una receta sino abriendo el corazón, para acoger a la persona tal como es, con
sus virtudes y propia identidad. A revivir en nuestras vidas el pasaje del
salomo 145, 8-9 “El señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y
rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus
creaturas”, acercarnos a esta enseñanza, es signo de amor y amistad. Nunca
dejes de mirar la necesidad del hermano, cuando menos crees, hay una
oportunidad para recoger, lo que sembraste hoy. Recuerde “si uno cae, lo
levantará su compañero; pero ¡ay del solo que cae!, que no tiene quien lo
levante. (Eclesiastés 4, 10)
La felicidad se adquiere cuando la amistad y el amor se alinean, para
darte la satisfacción de un estar fructífero, en el bienestar del otro, aunque
pases por senderos espinosos. Demuestra con tus hechos que estás dispuesto
ahora a entregarte por tu felicidad y la del amigo, en el futuro quizá no se
encuentren. Dios te Bendiga.
José Miguel Ángel Beltrán
Gómez.
RecreaEspíritu…
Stuff, N. (10 de 09 de 2020). Una pequeña pero
verdadera historia de amistad. Obtenido de neostuf.net:
https://www.neostuff.net/una-pequena-pero-verdadera-historia-de-amistad/