“El que presta atención a la palabra encuentra la felicidad, y el que confía en el Señor es dichoso” (Pr 16, 20)
Anota en tu corazón las
palabras de Jorge Mario Bergoglio (Papa Francisco) que a mi red social llegó y
comparto, para “Ser Feliz”.
Puedes tener defectos,
estar ansioso y vivir irritado algunas veces, pero no te olvides que tu vida
es la mayor empresa del mundo. Solo tú puedes evitar que ella vaya en
decadencia. Hay muchos que te aprecian, admiran y te quieren. Y no lo sabes,
pero existen personas para quien eres especial.
Me gustaría que
recordaras que ser feliz no es tener un cielo sin tempestades, camino sin
accidentes, trabajo sin cansancio, relaciones personales sin decepciones. Ser
feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas,
seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.
Ser feliz no es solo valorizar la sonrisa, sino
también reflexionar sobre la tristeza. No es apenas conmemorar
el éxito, sino aprender lecciones en los fracasos.
No es aprender a tener
alegría con los aplausos, sino a tener alegría en el anonimato. Ser feliz es
reconocer que vale la pena vivir la vida a pesar de todos los desafíos,
tristezas, incomprensiones y periodos de crisis emocionales y económicas. Ser
feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista para quien sabe
viajar para adentro de su propio ser. Ser feliz es dejar de ser víctimas de
los problemas y volverse actor de la propia historia. Es atravesar desiertos
fuera de sí, más ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra
alma. Es agradecer a Dios cada mañana por el milagro de la vida.
Ser feliz es no tener
miedo de los propios sentimientos, es saber hablar de sí mismo. Es tener coraje
para oír un «no», hasta de aquellos a quienes aprecias. Es tener seguridad para
recibir una crítica, aunque sea injusta. Es besar a los hijos, mimar a los
padres, tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran. Ser
feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple, que vive dentro de
cada uno de nosotros. Es tener madurez para decir “me equivoqué”. Es
tener la osadía para decir “perdóname”. Es tener sensibilidad para expresar “te
necesito”.
Es tener capacidad para
decir “te amo”. Que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser
feliz… Que en tus primaveras seas amante de la alegría. Que en tus inviernos
seas amigo de la sabiduría y la paz.
Y que cuando te
equivoques en el camino, comiences todo de nuevo, pues así serás más apasionado
por la vida. Y descubrirás que ser feliz no es tener una vida perfecta. Sino
usar las lágrimas para regar la tolerancia. Usar las pérdidas para refinar la
paciencia. Usar las fallas para esculpir la serenidad. Usar el dolor para
lapidar el placer. Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la
inteligencia.
¡Jamás desistas…! Jamás
desistas de las personas que amas. Jamás desistas de ser feliz, pues la vida
es un espectáculo imperdible». Dios te Bendiga.
José Miguel Ángel Beltrán Gómez.
RecreaEspíritu…
18/abril/2021. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.