Por redes sociales circula una breve historia denominada “La gallina desplumada”. Impresiona en su contenido, la frívola realidad de quien ve el arte de gobernar, como un ejercicio para controlar las mentes y con ello manipular las condiciones de vida de quienes gobierna. El cuento referencia el posible pensamiento de un gobernante soviético que murió en 1953. La versión que comparto fue publicada por Maximiliano Pérez en la columna opinión en la web “El impulso.com”.
(…)
“Stalin les recibió y sin mediar palabra los llevó al patio de su casa en una
fría y ventosa mañana de invierno; agarró una de las gallinas que deambulaban
por allí y procedió cruelmente a arrancarle todas las plumas. Luego puso al
animal en el suelo y exclamó: “ya eres libre”; todos sus colaboradores pensaron
que la gallina saldría huyendo espantada después del brutal acto, pero el ave,
con la piel amoratada debido al frío siberiano, al dolor causado por el
suplicio y hambrienta, no hizo otra cosa que pegarse a los zapatos de su
torturador, restregarse con la tela de sus pantalones, y picotear el trigo que
caía de la mano de aquel hombre…
Les
explicó que el ejemplo representaba la base para controlar al pueblo: “Igual
que la gallina, el pueblo humillado y hambriento se postraría ante él
suplicando sobrevivir cuanto más lamentables fueran sus condiciones de vida en
un escenario de terror…”
Stalin
miró a sus ayudantes, quienes estaban totalmente sorprendidos y les dijo: “Así
de fácil se gobierna. Vieron cómo me persiguió la gallina a pesar del dolor que
le causé… Así son la mayoría de los pueblos, siguen a sus gobernantes a pesar
del dolor que les causan por el simple hecho de recibir un regalo barato o algo
de comida para uno o dos días”.
De ser
cierto este relato, corroboraría la indignación que ocasionan algunos
gobernantes que más allá de querer hacer el bien a su pueblo, quieren
satisfacer sus más obscuras miserias de dominio, superioridad, ambición, poder,
corrupción y, de comprobarse, la perpetuidad en delitos que no prescriben y que
ocasionan daños irreparables a las sociedades, aprovechándose de la ignorancia,
necesidades y debilidades de la gente a la que gobiernan, o a la que dicen proteger.
Llama
la atención esta historia, la proximidad del quehacer político - gobernante, en
la que hoy se desenvuelven nuestras sociedades y muy cercana a las vivencias de
seres humanos, esperanzados en las oportunidades que los estados sociales y de
derecho, promulgan en las normas que rigen sus destinos.
Un
ejemplo que marca los corazones de cada ciudadano en el mundo, nos podría
ilustrar esta manera de ejercer el poder en una sociedad civilizada, altamente
tecnificada y en los labios, voces democráticas de justicia, participación,
igualdad y paz. La nueva pandemia “covid-19”. Una vez más, desmorona los
modelos económicos imperantes, sobre todo, a aquellos que privilegian intereses
en pocas manos, ante la cruda realidad de hombres y mujeres que sobreviven con
la única esperanza de reinventarse en sus potencialidades o seguir detrás de un
verdugo que les reclama lealtad.
Hoy,
el llamado es, a ir más allá de las apariencias y elocuentes palabras. Es a no
comer entero y a discernir sobre los hechos, el profundo y sincero acto de
servir. A descubrir el verdadero amor en las obras que entregamos sin esperar
el halago o dádiva como condición para vivir. Es a leer la letra menuda que en
ocasiones esconde la real intención de gobernar. A resolver a la manera de
Jesús al responder el clamor de una mujer cananea, quien no fue por un milagro
sino por la confianza de que Jesucristo restaura, y sanó a su hija por la fe y
misma dignidad de hijos de Dios. (Mateo 15, 21-28).
Dios te Bendiga.
José Miguel Ángel
Beltrán Gómez.
RecreaEspíritu…
16/agosto/2020. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.