“Como el agua es espejo del rostro, El corazón es espejo del hombre” (Pro 27, 19)
Haz de tu corazón la mayor experiencia de vida. Guarda en él con valor, el dolor y la alegría, allí se fortalece y brillará en cada herida. Entrégalo, si sabes que construye, en el corazón del más débil. Sigue la línea de “El corazón más hermoso” Una historia que nos enseña a entregarlo todo sin esperar nada a cambio.
Un día un hombre joven se
situó en el centro de un poblado y proclamó que él poseía el corazón más
hermoso de toda la comarca. Una gran multitud se congregó a su alrededor y
todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se
observaban en él ni máculas ni rasguños.



