DESPERTAR ÍNTIMO

Poesía de la Vida al Arrullo del Viento

Sembrar la Palabra de Dios Enriquece Tu Alma

 “Es el tiempo de la fe, no de la visión” (2 corintios 5,7)

Septiembre se caracteriza por hacer de la palabra, el hecho relevante de amor y amistad, en la que, la Iglesia exalta el valor de la Biblia como alimento espiritual, para la vida de todo cristiano. Cada mensaje, parábola y vivencias, contenidas en las Sagradas Escrituras, nos permiten comprender y entender la gran obra de salvación de Jesucristo.  

Dar Hasta la Vida Perdura en el Amor y la Amistad

“El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará” (Mt 10, 39)


Caminar juntos, es una oportunidad para comprender, el valor de amar y conquistar la sincera amistad. Sembrar la felicidad en todo tiempo, aún en los áridos momentos, te permitirá ver la luz de tu entrega. Como decía Madre Teresa de Calcuta “La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al día a quien en realidad no quisieras sonreír. Debes hacerlo por la paz”. Y, “Difunde el amor donde quiera que vayas. No dejes que nadie se aleje de ti sin ser un poco más feliz”. Darse al otro, lleva el sello de preocupación, por la vida y por el ser que amamos; no solo por la satisfacción de contarlo entre los miles de seguidores, en el orgullo de mis redes sociales. Cuando te comprometes a ser portador de la dulzura, en medio del dolor, entregas la esencia de tu verdadero amor, sin esperar más que la gracia que Dios da. Dar Hasta la Vida Perdura en el Amor y la Amistad.

¿Qué Me Separa Del Otro?

 “El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos.” (Proverbios 17, 9)


Jesús de Nazaret en mateo 5, 43-48, nos invita a amar al prójimo, incluso al que consideramos nuestro enemigo. “Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que aborrecen, orad por quien os persigue. Porque si amáis a los que os aman, ¿Qué hacéis más que otros?  ¿No hacen lo mismo que los gentiles? Es natural que, en las relaciones humanas, se presenten situaciones que nos puedan apartar de una sana convivencia y de estrechar lazos de amistad duraderos. En ocasiones, consentimos sentimientos de odio y rencor, que, por el contario de dañar al otro, nos afecta considerablemente a nosotros mismos. La siguiente historia del león y el jabalí, deja claro la necesidad de acercar diferencias por un logro común, antes de ser comidilla de quienes se nutren de nuestras discrepancias. 

Entradas Populares