DESPERTAR ÍNTIMO

Poesía de la Vida al Arrullo del Viento

Como la Amistad y la Palabra de Dios Cultivan Tu Juventud

 “Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere” (Elbert Hubbard)


Cuando hablamos de jóvenes, por lo general nos circunscribimos a las edades de aquellas personas que, con fines estadísticos, definió la ONU, entre 15 y 24 años o cada Estado, como en el caso de Colombia, entre 14 y 28 años. Sin embargo, la juventud se cultiva en el espíritu vivo de cada ser, cuando en él aviva la belleza del amanecer y, el deseo ferviente de vivir aún después de conquistar la vida eterna. Se sigue siendo joven, aunque las raíces quiebren, en el ocaso de la noche.
 

Septiembre es un mes excepcional. Reconoce dos encuentros de la persona, con el verdadero amigo. Por un lado, la Iglesia coloca en primera línea la palabra de Dios, resaltando que "La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús" (Papa Francisco). Por otro lado, la estrategia comercial, pero que da oportunidad de acercar un abrazo o una palabra de aliento; “día del amor y la amistad”. Sea el momento para afianzar el tesoro de la amistad, con tus verdaderos amigos; aunque cueste, la vida te recompensará.        

Sin lugar a dudas, entre los millones de libros que viajan por las redes virtuales, como por los sistemas bibliotecarios del mundo y, pasando por las bibliotecas de cada hogar; esta la colección de 73 libros: 46 del Antiguo Testamento (AT) y 72 del Nuevo Testamento (NT), éstos conforman las Sagradas Escrituras, es decir la Biblia. El Papa Francisco nos recuerda: “Las palabras de la Sagrada Escritura no han sido escritas para quedarse atrapadas en el papiro, en el pergamino o en el papel, sino para ser acogidas por una persona que reza, haciéndolas brotar en su corazón. La palabra de Dios va al corazón. El Catecismo afirma: “A la lectura de la sagrada Escritura debe acompañar la oración - la Biblia no puede ser leída como una novela - para que se realice el dialogo de Dios con el hombre” (n. 2653)”. Como San Jerónimo al traducir la Biblia, hagamos del conocimiento de la palabra un desafío, para vivir en la realidad, una permanente conversión que siembre la semilla de Jesús en tu corazón.

Ahora bien, al cultivar esa amistad con Jesucristo y su palabra, nos mueva a sentir con fervor “el amor y la amistad” no solo en un día especial, sino en el largo viaje que la vida nos depara, tanto en los instantes de gloria como en las adversidades. Decía Rabindranath Tagore “Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando”. El mejor recuerdo que llevamos adentro, es el acto sencillo que demostró tu compromiso con el amigo y perdurará, aunque estés fuera de mis afortunados triunfos. El “cuento de la arena y la piedra” sugerido en la web https://ixcis.org/historia, nos ilumina el camino para comprender la amistad en todo tiempo aun, bajo la lluvia y la tormenta.      

Cuenta una historia que dos amigos iban caminando por el desierto.  En algún punto del viaje comenzaron a discutir, y un amigo le dio una bofetada al otro. Lastimado, pero sin decir nada, escribió en la arena: "Mi mejor amigo me dio hoy una bofetada".

Siguieron caminando hasta que encontraron un oasis, donde decidieron bañarse. El amigo que había sido abofeteado comenzó a ahogarse, pero su amigo lo salvó. Después de recuperarse, escribió en una piedra: "Mi mejor amigo me salvó hoy la vida".

El amigo que había abofeteado y salvado a su mejor amigo preguntó: "Cuando te lastimé escribiste en la arena y ahora lo haces en una piedra. ¿Por qué?". El otro amigo le respondió: "Cuando alguien nos lastima debemos escribirlo en la arena donde los vientos del perdón puedan borrarlo. Pero cuando alguien hace algo bueno por nosotros, debemos grabarlo en piedra donde ningún viento pueda borrarlo." Aprende a escribir tus heridas en la arena y grabar en piedra tus venturas. 

Dos acciones nos quedan para cosechar en tierra fértil el sincero amor y amistad. Una nos la reitera el Papa Francisco: "Nosotros los cristianos tenemos que tener un único objetivo en nuestra vida de fe y es poner la Biblia en el centro de nuestra vida cristiana para que ella sea una brújula, pero también para que ella sea como la primavera de nuestra vida espiritual, para que ella sea la que nos indique el camino a seguir, pero sobre todo porque como decía San Jerónimo: quien desconoce la escritura desconoce la persona de Jesús". Y dos, dejar de escribir en piedra aquellas cosas que nos lastiman y han herido, para liberarnos de las ataduras que no nos dejan escribir una nueva historia desde el amor y la amistad, como Dios no lo muestra en las pequeñas semillas que nos da.  Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

RecreaEspíritu…

26/septiembre/2021. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.
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