Que bien amigo y amiga,
un saludo de amor, amistad y prosperidad. En el día del idioma, la palabra
cobra su vigor y enamora desde el corazón. Feliz día del idioma. La palabra encontró
un respiro en el duro camino del habla y de la escucha, de voces del bosque en
llamas y desfiguradas palabras por la traición. Salpicada la piedra de silabas,
lexemas y morfemas, pregunto a la palabra: ¿porque el bosque pierde la calma,
si la palabra lleva el sonido del verbo en la carne de los vivos?. Sobre mí la palabra es roca que da vida, y en
ella encuentras el amor y descanso en el perdón. Tímidamente la palabra,
responde a la firme expresión. En ti esta la decisión, de graficar en tu
memoria una oración que te ata o libera. De escribir una parábola, en las
huellas, que trascienden tu vida al olivo del amor. Atrevete a hacer de la
palabra, un grito de libertad. “Lámpara es tu palabra para mis pasos,/luz en mí
sendero./ (Salmo 119(118), 105)
En este encuentro de la
palabra, El cantar de los Cantares hace honor a la palabra y al Dios del amor: ELLA, ¡Que me bese con los besos/ de su
boca!./ Más dulces que el vino tus amores son,/ suave es el olor de tus
perfumes./ Tu nombre es un perfume refinado;/ por eso las jóvenes se enamoran de
ti.
Arrástrame tras de ti:
¡corramos!./ El Rey me ha llevado a sus estancias./ Seamos felices y gocemos
contigo. Celebremos tus amores más que el vino ¡Con cuánta razón se enamoran de
ti!.
ÉL.
A las yeguas de la carroza del faraón/ yo te comparo, amor mío./ Bellas son tus
mejillas/ entre los pendientes/ y tu cuello entre los collares. Pendientes de
oro haremos para ti/ con lóbulos de plata. (Cantar de los cantares 1, 2-11). Que
bello encuentro del amor, cuando hay destello del corazón, por el amor
sincero.
Cervantes a la palabra
dio imaginación, y sonrío con un quijote en mancha, por las palabras de una
locura imaginada. Escribía en su estancia:
En resolución, él se
enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en
claro, y los días de turbio en turbio; y así, del poco dormir y del mucho leer,
se le secó el celebro, de manera que vino a perder el juicio. Llenósele la
fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamentos como de
pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y
disparates imposibles; y asentósele de tal modo en la imaginación que era
verdad toda aquella máquina de aquellas sonadas soñadas invenciones que leía,
que para él no había otra historia más cierta en el mundo. Decía él que el Cid
Ruy Díaz había sido muy buen caballero, pero que no tenía que ver con el
Caballero de la Ardiente Espada, que de sólo un revés había partido por medio de
dos fieros y descomunales gigantes. Mejor estaba con Bernardo del Carpio,
porque en Roncesvalles había muerto a Roldán el encantado, valiéndose de la
industria de Hércules, cuando ahogó a Anteo, el hijo de la Tierra, entre los
brazos. Decía mucho bien del gigante Morgante, porque, con ser de aquella
generación gigantea, que todos son soberbios y descomedidos, él solo era afable
y bien criado. Pero, sobre todos, estaba bien con Reinaldos de Montalbán, y más
cuando le veía salir de su castillo y robar cuantos topaba, y cuando en allende
robó aquel ídolo de Mahoma que era todo de oro, según dice su historia. Diera
él, por dar una mano de coces al traidor de Galalón, al ama que tenía, y aun a
su sobrina de añadidura. (Saavedra, 2019) .
Que decir de García, el
Márquez de macondo, escondido en las palabras de un pueblo, que rescatan los
sentidos de historias contadas en las faenas. Un poema de Gabo, cierra esta oda a la
palabra: Si alguien llama a tu puerta
Si
alguien llama a tu puerta, amiga mía,/ y algo en tu sangre late y no reposa y
en tu tallo de agua, temblorosa,/la fuente es una líquida de armonía.
Si
alguien llama a tu puerta y todavía/te sobra tiempo para ser hermosa/y cabe
todo abril en una rosa/y por la rosa desangra el día
Si
alguien llama a tu puerta una mañana/ sonora de palomas y campanas y aún crees
en el dolor y en la poesía/Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si
alguien llama a tu puerta y estás triste,/abre, que es el amor, amiga mía./ (Márquez, 2017)
Amigo,
amiga, La riqueza del idioma esta en las palabras y de la belleza que de ellas
se habla. Por bocas perfumadas de eterna poesía: “Sentimiento de
amor,/dolor…/Esperanza,/llama que abriga el alma./”. (Gómez, 2015). Dios te Bendiga.
José Miguel Ángel
Beltrán Gómez.
RecreaEspíritu…
28/abril/2019
La
comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.
Bibliografía
Gómez, J. M. (2015). Poesía. En F. Siembra, ParaAmarte
Antología 5 (pág. 43). Sogamoso: Lito J.C.
Márquez, G. G. (23 de
Noviembre de 2017). 5 poemas de Gabriel García Márquez. Recuperado el
28 de abril de 2019, de Zenda: recuperado de
https://www.zendalibros.com/5-poemas-gabriel-garcia-marquez/
Saavedra, M. d. (27 de
abril de 2019). El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha: Don
Quijote, Primera Parte: Capítulo I. Recuperado el abril de 28 de 2019,
recuperado de
https://es.wikisource.org/wiki/Don_Quijote,_Primera_Parte:_Cap%C3%ADtulo_I: