“Cuando estoy lleno de miedo, yo me refugio en ti. En Dios, en cuya palabra alabo” (Sal 56 (55))
Nuestra mente, es ese tic – tac que nos taladra constantemente y mueve nuestro espíritu a volar o a terminar en los socavones de la oscuridad.
Depende de tu decisión para triunfar y cantar el alegre canto de vivir en libertad; inmerso, en la realidad que te rodea y, dónde concentres este maravilloso sistema de comunicación y control.