DESPERTAR ÍNTIMO

Poesía de la Vida al Arrullo del Viento

Brilla en el Silencio de Tus Actos

CCO Geral (2019). Espíritu. Recuperado de
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Esta semana me llamó la atención, un interesante hecho de elogio que la palabra de Dios hace a Bernabé, un santo apóstol que nos lleva a reflexionar: si nuestros actos y palabras son coherentes con lo que predicamos y hacemos. “Porque era un hombre bueno y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud se unió al Señor” (Hch 11, 21-26).

Bernabé significa “hijo de la consolación”, o “exhortador”, era natural de Chipre y Judío Levita. Son muchos los detalles que representan su vida y son ejemplo de este Santo. 

1.- El nombre Bernabé representa el que ha recibido consuelo, concuerda con una de las definiciones del Espíritu Santo, “el consolador”, por eso Bernabé estaba lleno del Espíritu Santo, como su nombre de hecho lo era. 

2.- Tenía un campo, lo vendió y el dinero lo puso a disposición de los apóstoles, es decir entrego lo que poseía materialmente al servicio de la comunidad Cristiana. 

3.- Bernabé empujo y animo al apóstol Pablo para que fuera acogido por la comunidad apostólica y continuara como apóstol de los gentiles, luego que éste, incomprendido, se retirara a Tarso; así Bernabé influye en la misión de Pablo y en la historia evangelizadora de la iglesia. 

4.- Bernabé no formaba parte de los doce apóstoles, pero su amor por Jesús lo comprometió y llevo a motivar y a empujar las misiones sin protagonismo alguno. 

5.- Sabe cuándo tiene que aparecer, pero también sabe cuándo tiene que desaparecer; su encargo brilla en el silencio de sus actos. Qué bonita obra “de un hombre de bien, lleno del Espíritu Santo y de fe”, como lo enaltece la palabra, y del que podemos inspirar nuestros trabajos al servicio de la familia y de la pequeña comunidad.  

Amigos y Hermanos, este ejemplar santo, José Bernabé nos aporta enseñanzas para nuestra vida diaria de conversión. 

1.- Ora y déjate inundar por el Espíritu Santo para que tu nombre brille en los altares y seas reconocido por tus desinteresados servicios; porque fuiste un hombre de bien, humilde, bondadoso, como Bernabé lleno del Espíritu Santo y de fe por lo que hace. 

2.- A no tener miedo a aparecer o a pasar desapercibido, cuando asumas un liderazgo al frente de tu comunidad. Dios sabe que en tu corazón hay un provecho común y no de interés propio. 

3.- A entregarte “con alma, vida y sombrero” como dice el dicho popular, es decir, a darte por entero, a descubrir y a promover los valores y aspectos positivos que las personas tienen, y los que hay en los acontecimientos felices y de dolor. 

Se el motor que va en la búsqueda de los Saulos de Tarso que hay en la comunidad, encausándolos en la fe, y para que actúen con amor, bondad y lealtad; aunque no comparta sus opiniones. Pidamos al Espíritu Santo para que irradie nuestras buenas obras con la sabiduría necesaria para tender puentes que unan; para ver las virtudes del otro, más que los defectos; para ser misioneros de fe y como Bernabé, un “hombre de bien”. Que la solemnidad del Corpus Christi, de la sangre y cuerpo de Cristo, nos ayude a sellar el compromiso diario, de vivir el sacramento de la Eucaristía.      

Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.

RecreaEspíritu…

14/junio/2020. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.

Caminar Juntos Te Hace Fuerte.

CCO. mohamed_hassan  (2018). Mentor.  Recuperada de
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Cada día es un instante para alcanzar la amistad y el amor del otro. Revive en ti la paciencia, la misericordia y el perdón; así limpiarás las vías, que te distancian de la alegría, de reconciliar en un abrazo, la paz de Dios en el caminar del hermano. “Mejor es estar dos que uno solo, porque dos logran más rendimiento en su trabajo. En caso de caída, el uno levanta al otro; en cambio, ¡ay del solo que cae y no tiene a nadie que lo levante! (Eclesiastés 4, 9-12).

Érase una vez un buen hombre que se ocupaba de las labores del campo. Toda su vida se había dedicado a labrar la tierra para obtener alimentos con los que sostener a su numerosa familia.

Era mayor y tenía varios hijos a los que sacar adelante. Todos eran buenos chicos, pero cada uno tenía un carácter tan distinto que se pasaban el día peleándose entre ellos por las cosas más absurdas. En casa siempre se escuchaban broncas, gritos y portazos.

El labrador estaba desesperado. Ya no sabía qué hacer para que sus hijos se llevaran bien, como debe ser entre hermanos que se quieren. Una tarde, se sentó junto a la chimenea del comedor y, al calor del fuego, se puso a meditar. Esos chicos necesitaban una lección que les hiciera entender que las cosas debían cambiar.

De repente, una lucecita iluminó su cerebro ¡Ya lo tenía! – ¡Venid todos ahora mismo, tengo algo que deciros! Los hermanos acudieron obedientemente a la llamada de su padre ¿Qué querría a esas horas?
Os he mandado llamar porque necesito que salgáis fuera y recojáis cada uno un palo delgado, de esos que hay tirados por el campo. ¿Un palo? … Papá ¿estás bien? ¿Para qué quieres que traigamos un palo? –dijo uno de ellos tan sorprendido como todos los demás.

– ¡Haced lo que os digo y hacedlo ahora! – ordenó el padre. Salieron juntos en tropel al exterior de la casa y en pocos minutos regresaron, cada uno con un palo del grosor de un lápiz en la mano.
– Ahora, dádmelos – dijo mirándoles a los ojos. El padre cogió todos los palitos y los juntó con una fina cuerda. Levantó la vista y les propuso una prueba.

– Quiero ver quién de todos vosotros es capaz de romper estos palos juntos. Probad a ver qué sucede. Uno a uno, los chicos fueron agarrando el haz de palitos y con todas sus fuerzas intentaron partirlos, pero ninguno lo consiguió. Estaban desconcertados. Entonces, el padre desató la cuerda que los unía.

– Ahora, coged cada uno el vuestro y tratad de romperlo. Como era de esperar, fue fácil para ellos romper una simple ramita. Sin quitar el ojo a su padre, esperaron a escuchar qué era lo que tenía que decirles y qué explicación tenía todo aquello.

– Hijos míos, espero que con esto haya podido trasmitiros un mensaje claro sobre cómo han de comportarse los hermanos. Si no permanecéis juntos, será fácil que os hagan daño. En cambio, si estáis unidos y ponéis de vuestra parte para apoyaros los unos a los otros, nada podrá separaros y nadie podrá venceros ¿Comprendéis?

Los hermanos se quedaron con la boca abierta y se hizo tal silencio que hasta se podía oír el zumbido de las moscas. Su padre acababa de darles una gran lección de fraternidad con un sencillo ejemplo. Todos asintieron con la cabeza y muy emocionados, se abrazaron y prometieron cuidarse por siempre jamás. (Lomba, 2020).

La herencia que podemos dejar a quienes nos sucedan, en las responsabilidades que hoy realizamos: en la organización comunal; en la dirección del estado o de una empresa; en la luz como Pastor de la iglesia; en el actuar como padres, abuelos, hijos y hermanos; sea la de vivir juntos, en familia, unidos en el mismo propósito: lograr un mundo, donde el pan multiplique las Bendiciones a todos sin condición de clase. Como Jesús, en juan 17, 20-26) “Que todos sean una sola cosa; como tú, Padre, estas en mí y yo en ti, que también ellos sean una sola cosa… Yo en ellos y tú en mi para que sean perfectos en la unidad y así el mundo reconozca que tú me has enviado y que los amas a ellos como me amas a mí”.

Hoy pidamos al Espíritu Santo, que mis actos no dividan a mi familia, a la comunidad y que donde haya división, lleve unidad y amor.     
Dios te Bendiga.
José Miguel Ángel Beltrán Gómez.
RecreaEspíritu…

Bibliografía

Lomba, C. R. (30 de 05 de 2020). El viejo y sus hijos. Obtenido de Mundo primaria: https://www.mundoprimaria.com/fabulas-para-ninos/el-viejo-y-sus-hijos

31/mayo/2020. La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.


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