DESPERTAR ÍNTIMO

Poesía de la Vida al Arrullo del Viento

CAMBIA TU Y EL MUNDO CAMBIARÁ…

Que bien amigo y amiga, un saludo de amor, amistad y prosperidad. “Tú debes ser el cambio que quieres ver en el mundo.” Mahatma Ghandi.


Un día en el campo de trabajo, observe un cambio de actitud del equipo, que acompaña nuestra gestión, al acercarme a brindar el acostumbrado saludo de bienvenida y buen día. Inquieto por aquella reacción, motive un encuentro con mis compañeros y el Jefe superior. Allí descubrí que por un llamado de atención, habían optado por aislar el detalle cariñoso, que los caracteriza. Reflexioné ante aquel impase, y decidí silenciar mi voz ante el agravio y acordar un bien estar; para el logro de los objetivos de la organización. De hecho ahora los saludos son efusivos y cada uno desarrolla su plan de acción a satisfacción.

Nos sorprendemos por los avances tecnológicos; por las formas de dirimir nuestros conflictos; por una cultura del valor, que pone precio a la libertad de nuestros destinos; por la cruda realidad que irrespeta normas, pisotea derechos fundamentales, nos aparta del actuar con responsabilidad en las relaciones con el otro, y hasta por avasallar nuestra dignidad. Creemos normal todo el acontecer diario, que nos alejamos de nosotros mismos, desdibujando el brillante ser humano que hay dentro. Una sencilla acción que brote del corazón, al comprender la cruz del hermano, te libra de crónicas enfermedades como el odio, la envidia, el resentimiento y del abuso de poder. Silencia tu voz ante las molestias, y reflexiona, qué pudo ocasionar las reacciones contrarias a la tuya, antes de actuar. La tarea más difícil es la que se deja de hacer. Cambia tú y el mundo cambiará.   

Nuestra auténtica grandeza radica en nuestra posibilidad de cambio. Si te cambias a ti mismo cambiarás tu mundo. Si cambias tu forma de pensar, cambiarás tus sentimientos y los actos que realizas. Si conservas intactos tus defectos (la ira, la negatividad, las tendencias de auto-sabotaje) daría igual que el mundo a tu alrededor cambiarà.

El sufí Bayazid dice acerca de sí mismo: De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios: “Señor, dame fuerzas para cambiar el mundo”.

A medida que fui haciéndome adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, transformé mi oración y comencé a decir: “Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo. Aunque sólo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho”.

Ahora, que soy un viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender lo estúpido que yo he sido. Mi única oración es la siguiente: “Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo”.
Si yo hubiera orado de este modo desde el principio, no habría malgastado mi vida.

Todo el mundo piensa en cambiar a la humanidad. Casi nadie piensa en cambiarse a sí mismo. (Melo, 2012).

Amigo, amiga, hoy tenemos la posibilidad de cambiar al mundo con pequeños actos de valor, comenzando por ti mismo. 

Cambia tus pensamientos y tus sentimientos moldearán la habitación en que descansan tus sueños y tus anhelos de buena vida. 

Haz un trabajo de excelencia antes de pensar en la hora de salida. 

Deja de quejarte, al final del día recibirás bendiciones. 

Agradece por los alegres y tristes momentos; la gratitud trae abundancia y amor por lo que haces.

Hazte socio de tu esposa, esposo, hijos, vecinos y compañeros de trabajo, para acercar el éxito; como Jesús: escogió a doce Apóstoles, sin importar cómo pensaban, que hacían y cuál era su condición de vida; sólo les mostró el camino de salvación, y el Reino de Dios. 

Se cree que se es fuerte porque peleas con más fuerza, cuando en verdad es más fuerte el que está dispuesto a controlarse a sí mismo. 

Atrévete a dar un paso de cambio cada día, veraz que el mundo también cambia contigo. Como dijo Robert Frost “Tomé el camino menos transitado y eso marcó toda la diferencia”. Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.
RecreaEspíritu…
28/julio/2019
La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.
Bibliografía
Melo, A. d. (07 de enero de 2012). Cambiar yo para que cambie el mundo. Recuperado el 27 de 07 de 2019, de cuentos e historias para despertar: https://siyocambiotodocambia.blogspot.com/2012/01/cambiar-yo-para-que-cambie-el-mundo.html


LA FELICIDAD ACTITUD EN CAMINO…

Que bien amigo y amiga, un saludo de amor, amistad y prosperidad. “No se inquieten por cosa alguna, sino más bien en toda oración y plegaria presenten al señor sus necesidades con acción de gracias”. (Filipenses 4, 6).

Cada domingo al acudir al encuentro eucarístico, en la entrada del templo saludo a una hermosa dama vestida de harapos, pero con una espléndida sonrisa, que cautiva de inmediato. Con acento suplicante y sin perder en ningún instante la dulce mirada de una mujer feliz. Dice: “¡Una monedita por favor!” “¡Dios le guarde!”. Con amor algunas monedas salpican sus cálidas manos de carbón, como signos de entrega por el hermano y su dolor. Otras siguen con afán, en busca de bendición y sincero encuentro con el Señor. Con la mirada fija en el altar, camina sin vacilar, y en las primeras sillas de rodillas, sin perder el gesto de placer, se le ve durante la celebración, orar con devoción. Atónito y sin respiro, cuando al pasar por la ofrenda, la encantadora mujer, ofrece a Dios, un puñado de monedas, sin ninguna prevención. Desprendida de todo perjuicio al salir da gracias a Dios y sigue su camino, dando al mundo lo que tiene: sus harapos y una sonrisa de amor.  

En esta hermosa dama, encontré al mejor terapeuta del mundo. En ella descubrí a Jesús abriendo un camino de luz, que no quería ver. Sacudido por los hechos de infelicidad y con más lujos que los de ésta dama; aprecio que la felicidad está en el interior del ser y no en la apariencia, que llevo ante los hermanos y el Señor. Una sonrisa, que atrae sin esperar nada a cambio, mostró el amor por lo que se tiene, vive, siente y la alegría de encontrar en los desprevenidos hermanos, el lugar adecuado para conquistar una moneda de sincera amistad, y miradas que se atrevan a ser felices al dar un palpito de su destrozado corazón, al samaritano del camino. Huir de la realidad es abandonar la esperanza de encontrar en ella la felicidad de amar aunque cueste abrazarla.  

¿Qué es la felicidad?, en el diccionario de la real academia se transcribe: “Estado de grata satisfacción espiritual y física.”. Estudios demuestran que la felicidad es un sentimiento que contribuye a un estado de bienestar. Emociones que con el tiempo, producen cambios en el cuerpo y en la mente y te pueden proporcionar un vivir plenamente. En consecuencia, la felicidad está en tu actitud para proporcionarla. En la manera como afrontas tus difíciles situaciones al cumplir tus obligaciones. En vivir cada circunstancia y ver en ellas la oportunidad para recuperar el amor de Dios, con oración y entrega. 

Quizás busques tu felicidad en alcanzar un cuerpo esbelto, entre comillas de modelo, o aceptarte cómo eres; en casarte o desistir del compromiso matrimonial; en el auto último modelo, o en el viejo auto aventurero; en la fiesta laik, donde los jóvenes pierden el respeto y el pudor o en aquel encuentro familiar que afianza tus principios y valores, que te construye; en el solitario momento del que no quieres brotar por la incomprensión o en aquel instante dónde Dios te llamo al combate.  En cada lugar está la felicidad, en el dolor y en la alegría, en la decisión constante de buscarla.

Cristo fue el hombre más feliz de todos porque su voluntad humana estaba en perfecta armonía con el plan Divino.

Por eso la felicidad debe ser conquistada. La felicidad consiste en el Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. Como dice la carta a los Gálatas, “La alegría, es decir la felicidad, es fruto del Espíritu” (Gal. 5,22), y como tal debe ser conquistado con el amor a Dios sobre toda las cosas. Si miramos siempre a Dios en todo y en Él ponemos nuestro corazón, la luz de su rostro no se apartará de nosotros y su felicidad invadirá todo nuestro corazón. Siguiendo este principio, de que la felicidad depende de no negar nada a Dios, y no anteponer nada a su amor, debemos afirmar que Cristo fue el hombre más feliz de todos.

Amigo, amiga, que tu felicidad no dependa de otros, ni de los bienes que posees o de lo que no tienes; sino en todo aquello que llena tu ser, al cambiar tu actitud de ansiedad, por agradecer cada momento de vida; y sentir como pablo “he aprendido a vivir contento en cualquier situación”. La felicidad actitud en camino. Dios te Bendiga.

José Miguel Ángel Beltrán Gómez.
RecreaEspíritu…
02/junio/2019
La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.

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