DESPERTAR ÍNTIMO

Poesía de la Vida al Arrullo del Viento

Afila Tu Hacha y Continúa la Siembra...

CCO. Jillian Schleger (2018). Abeja. Vuelo. Recuperada de
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Hoy es el mejor día de tu vida, vívelo con intensidad, y da gracias por disfrutar de él.  “Si el hacha se embota y no se afila, hay que multiplicar los esfuerzos; pero la sabiduría procura el éxito”. (Eclesiastés 10,10).


Afilar tu hacha forma parte de tu diario Ser y hacer, para que la vida sea placentera y productiva. ¿Afilas con frecuencia tu hacha?. O ¿buscas atajos que te impacientan?. “La Historia de los Leñadores: Una Lección de Vida”, recuperada de la web Emprendices, nos abre los ojos, para darnos un momento y afilar tu hacha.   
          
RECIENTEMENTE TUVO LUGAR el “Campeonato Mundial de Leñadores” que se celebra todos los años en Canadá. ¿Los finalistas? Un Canadiense y un Noruego llamados Peter y Johann respectivamente.

Su tarea era muy sencilla. A cada uno de ellos se le adjudicó un sector del bosque. Aquel que talara más árboles entre las 8 de la mañana y las 4 de la tarde, sería el ganador.

A las 8 en punto sonó el silbato y los dos leñadores se pusieron manos a la obra con destreza. Iban talando intercambiando golpe tras golpe hasta que a las nueve menos diez el Canadiense oyó que el Noruego se detenía… Advirtiendo su oportunidad, ¡el Canadiense redobló sus esfuerzos!

A las 9, el Canadiense oyó que el noruego comenzaba a talar otra vez. Una vez más parecía que iban talando intercambiando golpe tras golpe, ¡hasta que a las diez menos diez el Canadiense oyó que el Noruego se detenía! El Canadiense perseveró, decidido a sacar el mayor partido posible de la debilidad de su adversario.

A las 10 en punto, el Noruego comenzó a talar de nuevo. Hasta que a las once menos diez hizo una nueva pausa. La confianza del Canadiense iba en AUMENTO — podía “oler” la victoria y prosiguió con su ritmo regular y constante.

Y así sucesivamente a lo largo de todo el día. Cada hora a menos diez, el Noruego paraba y el Canadiense seguía talando. Cuando sonó el silbato a las 4 de la tarde señalando el final de la competencia, ¡el Canadiense estaba absolutamente convencido de que el premio era suyo! Te podrás imaginar cuál sería su sorpresa al descubrir que había perdido…

“¿Cómo lo hiciste?” le preguntó al Noruego. “Cada hora a menos diez oía que te parabas. ¿Cómo demonios pudiste cortar más árboles que yo? ¡No es posible!”

“Pues realmente es muy sencillo,” respondió el Noruego con franqueza. “Cada hora a menos diez, paraba. Y mientras tú seguías talando, yo me dedicaba a afilar el hacha…” (fxtrader, 2009)

Por lo general, al iniciar tus actividades diarias, te preparas, organizas y Bendices tu tarea. Así mismo, durante la jornada y al término de ésta te das un descanso: para oxigenar, retroalimentar y afilar tu hacha, aunque quizá no seas consciente de ello. Pero afilas tu hacha y continúa la siembra. En todo tiempo hay que afilar el hacha, y al comenzar el año es una buena oportunidad, para definir con claridad tus propósitos, objetivos y metas, que te llevaran a acumular leño durante el año sin fatiga y desespero.

La cosecha toma su tiempo para que de ella recolectemos los mejores frutos, luego de acompañar la etapa de cultivo. Así también alcanzan nuestros logros el máximo provecho, una vez recuperada la valentía de afilar el hacha, en el momento oportuno y en permanente mejora. El líder es energía en la medida en que Recrea el Espíritu con nuevos conocimientos, en función de mejorar habilidades y estrechar la mano del Hermano en el momento más crítico.

Amigo, amiga, afila tu hacha con la Oración y la Palabra de Dios: Haz un hábito el encuentro con Jesús: fortalece tu fe, valores y principios. Afila tu hacha con tu Pequeña Comunidad, ella es tu fuerza emocional, solidaria, de amor mutuo y servicio ciudadano. Afila tu hacha afianzando tu propósito de vida. Dios tiene un propósito para ti. Conocer tu propósito da sentido y enfoca tu vida. Escríbelo, sintiendo el amor de Jesús. Afila tu hacha reafirmando tus objetivos y metas. Haz una lista de tus logros del año que paso y da gracias por las Bendiciones recibidas. Estas son tu soporte para fijarte metas específicas, medibles, alcanzables, realistas y oportunas. Te enfocan en lo que quieres y aumentan tu autoestima. Realiza por lo menos estas cuatro acciones, la vida te agradece.

Para ser instrumento de salvación es imperioso detenerse y afilar el hacha. De esta manera conquistas tu escenario y sirves de camillero del querido amigo en dificultad; como aquellos hombres que bajaron ante Jesús en una camilla a un paralitico (Lc 5, 17-26). Fueron perdonados y sanados por su fe. Afila tu hacha y continúa tu siembra.  Dios te Bendiga.
José Miguel Ángel Beltrán Gómez.
RecreaEspíritu…
02/febrero/2020
La comunidad tiene la palabra. Sol estéreo. 99.1 FM. 11 am-12:30 pm.

Bibliografía


fxtrader. (28 de 06 de 2009). La Historia de los Leñadores: Una Lección de Vida. Obtenido de emprendices.co: https://www.emprendices.co/la-historia-de-los-lenadores-una-leccion-de-vida/

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